Con dos que se quieran (tres): Una propuesta de Amaury Pérez para sentarse frente a la pantalla

“Con dos que se quieran”, en su tercera temporada, será trasmitido por el canal Cubavisión, los martes a las 8:30 p.m., durante 70 emisiones.

La primera entrevistada será Mireya Luis (voleibolista), seguida de Jorge Martínez (actor), Dra. Patricia Arés (psicóloga), Tony Ávila (trovador), Raquel Mayedo (conductora de TV), Joaquín Borges Triana (crítico), Silvia Rodríguez Rivero (artista de la plástica), Alexander Abreu (músico), Marta Rojas (escritora y periodista) y Enrique Pérez Mesa (director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional).

El orden se establece para insertar diversas profesiones y también cómo haya sido el resultado del tête-à-tête con Amaury Pérez Vidal, conductor y director general de un programa que ha conseguido un buen nivel de aceptación entre los públicos en la primera y segunda temporadas.

“Las personas amantes de las antigüedades encontrarán una reminiscencia de finales del siglo XIX y principios del XX: el vis-à-vis, aquellos asientos en forma de S que usaban las suegras del novio para que los prometidos estuvieran cerca, en intimidad, y a la vez imposibilitados de ir más allá de un roce de labios.

“Ese mueble en que se sentará Amaury Pérez Vidal en setenta ocasiones para realizar igual número de conversaciones con sus invitados, fue lo primero que me llamó la atención cuando entré en el estudio donde se graba la tercera temporada de un programa con aceptación de crítica y público en sus emisiones anteriores.

“El vis-à-vis (el nombre me lo dijo Rafael Solís, al tanto de cada detalle en las cámaras y las luces) un día será verde, otro malva, o azul, porque la iluminación es la justa y así Amaury tendrá en cuenta el color de su traje”.

Amaury reconoce que sin el equipo, que trabaja con tesón (lo sigue haciendo en corrección de colores y otros detalles), no hubiera sido posible el resultado del que disfrutaremos (por lo menos de lo que vi), donde desde las luces hasta la corbata del entrevistador están bien pensados.

Sin María Teresa González (Petí), Carmen Rosa Báez y Nereida Ortiz, sus asistentes, fotógrafas, buscadoras de información, le sería imposible entrevistar a diez personas, dos cada día, de lunes a viernes, que, al margen del conocimiento que se tenga de ellas, pueden sorprender.

A ese equipo pertenecen también, además de Solís, en las cámaras, Iván Nápoles, Yamil Santana y Julio Simoneau, en fly cam Luis Najmias, Josué García, Julio Alejandro Hernández y Juan Antonio Hernández, quienes cuentan con Alejandro Vázquez García como asistente.

Ronny Esteban Herrera es el productor de rodaje; Alían Hernández el data manager; de la iluminación es responsable Pedro Oscar Pérez; del maquillaje y peluquería, una maga, Aymara Cisneros, y del dolly man, Luis Juara.

El montador fue Ariel Leiva; el electricista, Vladimir Pérez; jefe de catering, Alexis Álvarez; diseñadores de presentación, Andy Luis Ruiz y Sergio Valencia; corrector de luces, Julián Betancourt; asistente de edición, Gabriel Daniel González, y el equipo de producción lo integran Mayté Zarraluqui, Yanara Nistal, Yohan León y Frank Cabrera; mientras que el balancista distribuidor es Alberto Alejandro Reytor; el ambientador, Raúl Pérez Ochotorena; el utilero, Guillermo Roldán; el asistente de dirección de post filmación, Roberto Viña, y como gestora económica, Pura Pérez.

La dirección de arte es de Aramis Balebona y en la exquisitez que vi de escenografía merece mención especial el Grupo Hiran Muebles, con los carpinteros Alfredo Castellanos y Yoel del Río, que lograron convertir el plywood en una superficie lisa, perfecta, pintada, que parece cualquier cosa menos… plywood.

De la edición se encarga Adrián García, y luego de que él haga lo suyo, y yo vea el programa en televisión, seguro que comprobaré una vez más “la mentira perfecta”. Sí, porque quien no ha estado en un set no tiene idea de los cables, raíles…; que puede ser un lugar pequeño, y luego, por esa maravilla que es el audiovisual, se convierte en un programa que te imaginas de amplitud, confort, y si se sazona con una conversación amena, a veces picante, se saborea en la casa. ¡Ah!, todo esto ha sido posible porque Francisco Álvarez ha realizado una producción adecuada.

No por gusto he nombrado el team work completo. Cuando se empieza a grabar no se oye una mosca, y no exagero. Los celulares se apagan; en solitario, con zapatos apropiados, Solís, más que caminar, planea por el estudio, y Amaury solo recibe el marcaje del tiempo o alguna sugerencia que le realizan Petí o Carmen Rosa de parte de Ricardo, Tato o Pérez (sonido directo), porque se trabaja con una férrea disciplina.

Se filmó en HD, con cuatro cámaras incluidas dolly y fly cam, un cambio de escenografía: esta es más moderna (no una sala de una casa como hay tantas hoy en la TV), pero para darle sentido de continuidad al fondo del entrevistado se verán los objetos que identificaban las temporadas anteriores.

Espero que, de nuevo, cada martes una buena parte de los públicos conozca de esa persona que se sienta frente a Amaury para que él le pregunte de casi todo y logre que nosotros, los televidentes, sepamos un poco más de alguien, que por una razón u otra ya teníamos alguna referencia.


Amaury Pérez Vidal


Al nacer es bautizado ante las cámaras de CMQ Televisión, convirtiéndose éste en el primer bautizo televisado en América Latina. Con un poco más de un año, debuta en la televisión en anuncios comerciales y continuará haciéndolos hasta 1959. Compone el himno de su escuela primaria Augusto Cesar Sandino. Inicia su trabajo como actor en los espacios infantiles de la Televisión Cubana. A finales de los 60 es internado en una escuela para jóvenes con problemas de conducta.