Miguel Ramón Demetrio
Faílde
Pérez

Miguel Ramón Demetrio Faílde Pérez
Nacimiento:  
23
/
12
/
1852
Fallecimiento:  
26
/
12
/
1921

Miguel Failde, uno de nuestros primeros músicos populares, fue el matancero que inventó el danzón. Sus padres fueron Cándido Faílde quien era procedente de Galicia y Justa Pérez, mulata matancera. Faílde fue el inspirado cornetista creador del danzón, quien lo estrenó en 1889 en el Liceo de su urbe natal.

Tuvo como primer maestro a su padre, descubridor de sus aptitudes para la música. Dominó el cornetín a la temprana edad de doce años y al morir su padre estudió, gracias a su hermano mayor, con Federico Peclier, un profesor del Conservatorio de París.

Dirigió la Banda de Bomberos de su natal Matanzas. Años más tarde formó sus propia banda musical en 1871 llamada "La Orquesta de Miguel Faílde" que tocó por 50 años y con la que gozó de gran popularidad entre la población. Miguel tocaba además el contrabajo y la viola y a pesar de no ser pianista interpretaba piezas complejas en el piano.

También daba clases de música en su casa y participó, junto a un amigo en la edición de un semanario literario que llevaba por nombre Ideas Nuevas, proveniente de encuentros que sostenía con intelectuales en una imprenta

En aquel ambiente de distinción y señorial solaz de nuestros abuelos que nos pinta surgió el danzón.

En unas notas facilitadas por Miguel Failde poco antes de su muerte al periodista matancero señor G. Villa, el autor del danzón describió del siguiente modo el nacimiento del mismo:

“Se bailaba por aquel tiempo en Matanzas un baile de cuadros que llevaba el mismo nombre de danzón. Este baile lo formaban hasta veinte parejas provistas de arcos y ramos de flores. Era realmente un baile de figuras y sus movimientos se ajustaban al compás de la Habanera, que es el compás verdadero que debe dársele al danzón.

“El que dirigía este baile de figuras me invitó a que escribiera una música ad hoc, pues hasta entonces las parejas ejecutaban las figuras cantando a viva voz. Y al escribir esa música se me ocurrió la idea del baile que hoy se llama danzón. Lo escribí y puse en ensayo. Gustó a todo el mundo, es decir, a los músicos y a los bailadores, y se hizo popular en muy corto tiempo. Después escribí muchos, pero ¡cuántos más no se han escrito y se seguirán escribiendo!”

El primer danzón escrito, en 1889, fue “Las Alturas de Simpson”. El danzón original de dos partes,y ha sufrido algunas variantes, llegándose hasta el danzón de ocho partes, y finalmente quedó reducido a tres: la introducción, una parte de canción, -en la cual Raimundo Valenzuela, introdujo muchos trozos de óperas- y el cedazo o parte final, que conserva cierto ritmo africano.

Sobre la introducción del danzón en la Habana, hay dos versiones: una es la de Failde tomada de sus apuntes y que es como sigue:

“Fue aquí, en Matanzas, donde hace cerca de cuarenta años -los originales de la música de Failde tienen fecha Febrero de 1889- se tocó y bailó bajo mi dirección y por primera vez el danzón. Después yo mismo lo llevé a la Habana y lo toqué y se bailó allí por primera vez también en una reunión familiar donde se hallaba el célebre profesor Raimundo Valenzuela, quien lo aplaudió y aceptó como baile típico cubano. Los señores profesores Tomás Olivera, Félix Cruz, Enrique Urrutia, Caridad Hernández y Pablo Valenzuela, son testigos fehacientes de cuando dejo dicho".

Entre su repertorio de composiciones, que no eran solo danzones encontramos: "Las alturas de Simpson", "La diosa japonesa", "Cuba libre", "Yo me voy para el otro mundo", "Los mascavidrios", "El mondonguito", "Antón Pirulero", "La serenata de Schubert", "Figurín, se acabó el merengue", la "Jota aragonesa", "Piña", "Mamey y zapote", entre muchos otros. Su sobrino, Osvaldo Castillo Faílde colectó al menos 144 danzones compuestos por él.

Su última presentación en público con la orquesta la hace en el año 1920.