Lydia
Cabrera
Marcaida

Lydia   Cabrera Marcaida
Nena,
Nacimiento:  
20
/
5
/
1899
Fallecimiento:  
19
/
9
/
1991

Destacada etnóloga, investigadora y narradora cubana. Sus estudios sobre la presencia y huellas de la cultura africana en la Isla son de ineludible consulta. Fue una excelente portavoz de la cultura afrocubana, se convierte en una fiel rescatadora de todas las creencias y prácticas religiosas presentes en Cuba.

Lydia Cabrera es la persona que mejor ha descrito las creencias y prácticas de las religiones africanas traídas a Cuba por los negros esclavos. En la isla la religión más aceptada por la sociedad siempre ha sido el catolicismo pero son las religiones africanas las dueñas de la devoción. Debido a su falta de aceptación y considerarse creencias inapropiadas, por mucho tiempo se clasificaron de ocultismo y por tanto tabú. Lydia Cabrera las trajo a la luz, las presentó como son, terminando con la incredulidad.

Hija del historiador cubano Raimundo Cabrera, Lydia Cabrera nació en La Habana. Debido a su naturaleza enfermiza, durante su niñez no asistió casi nunca a la escuela, por lo cual estudió principalmente con tutores en su propia casa. La joven hizo su bachillerato por sí sola y luego tomó algunos cursos de posgrado.

En 1913 comenzó a escribir la crónica social de la revista Cuba y América bajo el seudónimo de Nena. Se marchó a Europa en 1925 y en 1927 fijó residencia en París, ciudad en la que matriculó pintura, su gran pasión adolescente, en L'École du Louvre y en la que se graduó tres años más tarde. Allí publicó, traducidos al francés por Francis de Miomandre, sus Contes nègres de Cuba (1936), basados en relatos oídos de viva voz durante su infancia y en sus investigaciones durante unos dos meses en Cuba, los cuales habían aparecido indistintamente en revistas europeas como Cahiers du Sud, Revue de Paris y Les Nouvelles Littéraires. En París establece una profunda amistad con la escritora venezolana Teresa de la Parra, a quien acompaña hasta su muerte.

Regresó a Cuba en 1938 y continuó en esta labor que, al alejarse cada vez más de la ficción literaria, derivó hacia un estudio de la cultura afrocubana en sus aspectos lingüísticos y antropológicos. Fue iniciada en el folklore afrocubano por Fernando Ortiz y se situó como una de las continuadoras más celosas de la labor del gran etnólogo cubano. Trabajos suyos fueron publicados en las revistas cubanas Orígenes (1945-1954), Revista Bimestre Cubana (1947), Lyceum (1949), Lunes de Revolución y Bohemia. En 1942 publicó una traducción suya de Cahier d'un retour au pays natal, de Aimé Césaire (Regreso al país natal), ilustrada con dibujos de Wifredo Lam.

La primera edición en español de Cuentos negros de Cuba se publicó en 1940, en La Habana, y en 1948 apareció su segundo libro de ficción, Por qué... cuentos negros de Cuba, traducido también al francés por Francis de Miomandre (1954). Estos textos, junto a su tercer volumen de relatos, Ayapá: cuentos de Jicotea (1971), otorgan relieve literario y constituyen un documento sumamente valioso del concepto vital de las manifestaciones primitivas de una civilización: la afrocubana. Sus cuentos abarcan desde los relatos míticos hasta las anécdotas humorísticas y exploran temas como el universo africano y sus orígenes, los animales personificados y su mundo, el africano y su relación con los dioses, los animales y la naturaleza, así como la cosmovisión africana, su destino y sus por qué. Su fuente puede ser de inspiración africana, afrocubana o criolla, según los factores que modelan cada relato.

En El Monte (1954) se dedica por completo a estudiar los orígenes de la Santería, nacida de la mezcla de las deidades del panteón Yoruba con los santos católicos. Este texto es considerado como un hito fundamental de los estudios de las religiones de origen africano en Cuba y el resto del Caribe. Incluso los propios practicantes lo han asumido como una especie de Biblia de la Santería. Anago: vocabulario lucumí (1957), es un estudio del lenguaje lucumí y su adaptación al español.

En 1955, publica su recopilación de Refranes de negros viejos y, en 1958, La sociedad secreta Abakuá, en que dialogan las dos principales raíces culturales de la patria cubana: la española y la africana. En éste último, Cabrera defiende el criterio de que "la cultura no es el grado máximo de instrucción y refinamiento que logra alcanzar un pueblo, sino el conjunto de sus tradiciones sociales".

Resulta significativo que en sus primeros libros etnológicos, publicados entre 1954 y 1958, comenzando con El Monte, la autora recoge los más importantes fundamentos antropológicos, religiosos y culturales del legado afrocubano. Para ello tiene que ganarse la confianza de sus informantes, los cuales guardan celosamente el secreto de sus rituales, mitos y costumbres. Por otra parte tuvo que desarrollar una profunda investigación de campo que la llevó a moverse por numerosos pueblos y ciudades, sobre todo de La Habana, Trinidad, Las Villas y Matanzas. Para ella, lo importante consistía en desentrañar "la huella profunda y viva que dejaron en esta isla, los conceptos mágicos y religiosos, las creencias y prácticas de los negros importados de África durante varios siglos de trata ininterrumpida".

En 1960 se trasladó a los Estados Unidos. Allí, después de varios años sin escribir, retomó sus labores investigativas y publicó Otán Iyebiyé, las piedras preciosas (1970), al que siguió el ya mencionado Ayapá… en 1971. Después de algunos años en España, regresó a Estados Unidos nuevamente, donde preparó varias antologías de su obra y aesoró a investigadores y académicos. Murió en el año 1991, en Miami.

Bibliografía
Cuentos negros de Cuba
¿Por qué? Cuentos negros de Cuba
El Monte
Refranes de negros viejos
Anagó, vocabulario lucumí
La sociedad secreta Abakuá, narrada por viejos adeptos.
Otán Iyebiyé, las piedras preciosas.
Ayapá: Cuentos de Jicotea
La laguna sagrada de San Joaquín
Yemayá y Ochún
Anaforuana: ritual y símbolos de la iniciación en la sociedad secreta Abakuá
Francisco y Francisca: chascarrillos de negros viejos
Itinerarios del Insomnio: Trinidad de Cuba
Reglas de Congo: Palo Monte Mayombe
Koeko iyawó, aprende novicia: pequeño tratado de regla lucumí
Cuentos para adultos, niños y retrasados mentales
La Regla Kimbisa del Santo Cristo del Buen Viaje
Páginas Sueltas

Fuente: EnCaribe.org