Jesús
Orta
Ruiz

Jesús  Orta  Ruiz
El Indio Naborí, Jesús Ribona, Juan Criollo, Martín de la Hoz.
Nacimiento:  
30
/
9
/
1922
Fallecimiento:  
30
/
12
/
2005

Poeta, periodista e investigador literario cubano. Una de las voces más altas de la décima en Cuba. Premio Nacional de Literatura. Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

Jesús Orta Ruiz nació en Guanabacoa, provincia La Habana, en el seno de una familia campesina conservadora de las tradiciones y el folclor de origen español en los campos de Cuba. De ahí que el punto de partida de su vocación poética, la cual se manifiesta de manera precoz, sea necesariamente la décima, folclorizada en el canto de los campesinos cubanos. Desde los nueve años de edad ya improvisaba.

En 1934, al terminar la enseñanza primaria, tuvo que interrumpir los estudios para trabajar en distintos oficios: pastor de ovejas, aprendiz de operario de zapatero o dependiente de comercio.

Siendo un adolescente comenzó a conquistar la popularidad que terminó por hacerse legendaria para la poesía y la música de los campos cubanos. En esa tradición se le identifica con el seudónimo de El Indio Naborí, sobrenombre que recuerda al aborigen que laboraba la tierra en oposición a los cantores populares que en aquella época se autodenominaban caciques. También utilizó otros seudónimos como Jesús Ribona, Juan Criollo o Martín de la Hoz.

No conforme con el don de la improvisación dado por la naturaleza y el entorno en que nació y creció, desarrolló una pasión obsesiva por la lectura y el estudio de la poesía, tanto de los autores más descollantes como del arte de la métrica y la versificación, actividad que lo llevó al enriquecimiento de la décima espinela, convertida ya en un signo de la identidad nacional cubana.

La crítica literaria no demoró en reconocerle el mérito de haber logrado la fusión de los registros popular y culto, que lo situaba de forma tangente al llamado “neopopularismo” de la Generación del 27 española. A propósito comenta el investigador José Forné: “A fines de la década del 40, el neopopularismo decaía en España, debilitado por un creciente folclorismo que se empezó a tomar como estética. En Cuba, donde no había ocurrido lo mismo, aquel curioso movimiento prolongaba su existencia. Baste decir que por los años cincuenta, Nicolás Guillén, Emilio Ballagas, Roberto Fernández Retamar y otros notables poetas abordaban el tema campesino en renovadas décimas”

En 1939 ingresó en el Partido Unión Revolucionaria, en cuyas filas conoció a intelectuales como Juan Marinello, Mirta Aguirre, Nicolás Guillén, Manuel Navarro Luna, Raúl Ferrer Pérez y otros, que influyeron en su formación política y literaria. Ese mismo año comenzó sus labores como trovador y escritor radial en la emisora Progreso Cubano (hoy Radio Progreso).

En 1949 contrajo matrimonio con Eloína Pérez Collazo, la que fue su compañera de toda la vida y uno de los motivos iluminadores de su obra.

Jesús Orta Ruiz siguió un camino de permanente renovación que lo llevó a ensanchar significativamente el horizonte de su poesía con el ejercicio de las más variadas formas clásicas, e incluso del versolibrismo.

De manera general pueden distinguirse tres rutas o zonas temático-composicionales en su obra: la de raigambre campesina, ligada a la experiencia del campesino, el paisaje rural y el conjunto de mitos, leyendas e historias asociadas al folclor; la de orientación social, preocupada por el enfrentamiento a las desigualdades, las luchas obreras, la construcción de una nueva sociedad, la alabanza de los líderes sociales; y una de corte autobiográfico, en la que ocupa un lugar destacado la tematización del amor de pareja, así como aquellos elementos que componen para el poeta un horizonte de la honestidad, la bondad y el mejoramiento humano.

Dentro de este ámbito se destacan las elegías a su hijo Noel. Por lo tanto, su poesía se entrecruza con muchos de los grandes autores de la tradición poética cubana y también española, esta última con una fuerte presencia en la versificación popular de la isla.

Figura en la mayoría de las antologías de la poesía cubana del siglo XX y llevó su poesía a distintos países de Europa, Asia, África y América. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, ruso, checo, chino y yugoslavo.

Su prosa también ha sido reconocida y laureada, y abarca un amplio registro discursivo que va desde prólogos, ensayos y estudios de la tradición y el folclor, hasta su extensa obra periodística.

No puede desconocerse, como elemento insoslayable de su vida, la profunda militancia política a la que estuvo ligada su experiencia del arte y la literatura. Ya en el temprano año de 1952 se integró el cuerpo de redacción del periódico clandestino Son los mismos, donde coincidió con Abel Santamaría Cuadrado, Jesús Montané, Raúl Gómez García y otros miembros de la llamada Generación del Centenario. Ese mismo año conoció personalmente a Fidel Castro, quien ya organiza los preparativos del Asalto al Cuartel Moncada.

Para 1955 se integró a la Sociedad Nuestro Tiempo, donde ofreció recitales y charlas. Inició actividades culturales con el objetivo expreso de recaudar fondos para la insurrección armada, en coordinación con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio (MR 26-7) y el Partido Socialista Popular. Por demandar la amnistía de Fidel y sus compañeros sufrió detención cuartelaria y fue liberado por el clamor popular. Ya habían sido publicadas entonces sus Estampas y elegías, que le merecen opiniones muy favorables por parte de la prensa nacional.

Su activismo político se mantuvo incólume hasta el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. A partir de este momento su vida y obra se dedicaron casi por entero a la cultura revolucionaria. Ya había consolidado su relación de colaboración con la revista Bohemia, así como con diversos programas radiales y televisivos. Se convirtió también en asesor literario y director del Grupo Campesino, y en el propio año 1959 recorrió con el Ballet Folklórico de Alberto Alonso varias ciudades de Europa: Moscú, Volgogrado, Leningrado, Helsinski, París y Madrid.

En el periódico jose-antonio-choy comenzó una columna versificada bajo el título "Al son de la historia” y participó en las reuniones de escritores y artistas con Fidel en la Biblioteca Nacional de Cuba, donde este pronuncia su discurso "Palabras a los intelectuales".

En 1964, tras participar en la fundación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), presentó a la dirección del país el proyecto para crear la Jornada Cucalambeana, encaminada a exaltar la figura del poeta Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé, así como a reanimar y preservar la cultura campesina. Estas jornadas se siguen celebrando hasta nuestros días con un gran impacto a nivel continental y regional.

Durante los años que siguen su labor sindical, política y como activista y promotor cultural, acompaña invariablemente al poeta. Numerosos son los poemarios suyos publicados en estos años por varias editoriales del país, su poesía es traducida a más de diez idiomas y publicada en países de América Latina y Europa, donde recibió varios premios. Asimismo destaca su extensa obra periodística, presente en los diarios más importantes del país. También fue convocado como conferencista y jurado en premios nacionales, regionales y continentales, entre los que destaca el Premio Literario Casa de las Américas, en el que compartió con el poeta Mario Benedetti.

En el año 1981 fue condecorado con la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla "Alejo Carpentier" conferida por el Consejo de Estado de la República de Cuba.

Fue merecedor varias veces del Premio de la Crítica y en el año 1995 se le concedió el Premio Nacional de Literatura, como reconocimiento al conjunto de su obra. En 1999 recibió también el Premio Nacional de Cultura Comunitaria.

Jesús Orta Ruiz falleció en La Habana en el año 2005.