Tony Ávila con un espectáculo de excelencia

La presentación el jueves 7 de junio de Tony Ávila y su grupo en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional estuvo bajo la dirección de Enrique Carballea, quien en exclusiva a La Jiribilla explicó que la idea es del "Proyecto Atrapa Sueños" de Tony sinfónico, consiste en llevar a ese formato su obra, tanto sus canciones como algunas de sus guarachas.

Precisó que el programa estuvo integrado por 15 temas que resumen lo fundamental y más exitoso de la carrera de Ávila, y lo que aconteció en el concierto quedó recogido en un disco (DVD), dirigido en las cámaras por Mildre Ruiz y el sonido por el ingeniero Alfonso Peña.

“Todo fue con un guión bien montado, que incluyó a Tony y su grupo acompañado de la Sinfónica de Tony, formato integrado por miembros del Lyceum Mozartiano de La Habana, de Solistas de La Habana y otros instrumentistas maravillosos”, apuntó.

“Fue la oportunidad para compartir el escenario con invitados de lujo, entre ellos, Beatriz Márquez, Alexander Abreu, Isaac Delgado, Lazarito Valdés y el oboísta cubano Frank Ernesto Fernández, así como Samuel y Juan Carlos Formell. Hubo un homenaje a los Van Van, porque a ellos y el reconocido intérprete, compositor y trovador cubano, además de la amistad los une la cubanía”.

Algo importante y “bellísimo” fue la presencia del Coro Diminuto, bajo la dirección de la Maestra Carmen Rosa, con la canción “Tatagua”, de la autoría de Tony.

A Carballea lo acompañó Lino Lores e Irving Fontela, en la dirección musical, y los arreglos musicales son de este último y de Efraín Chibás “Pacho”, violinista y pianista, respectivamente, de la orquesta los Van Van.

Ernesto Rancaño —uno de los más afamados artistas de la plástica cubana contemporánea—, se encargó de la escenografía conformada por obras que integran la exposición Sombras del ayer, que antes de dar inicio al concierto quedó expuesta al público, en el bello vestíbulo de la sala del Teatro Nacional.
El público disfrutó de un escenario recreado por la obra del artista, la cual apela a la síntesis formal, con una escala que coloca al espectador al mismo nivel de la pieza y un montaje que lo obliga a recorrerla permitiéndole observar y observarse.

Esta fue una función única pero se proyecta la posibilidad de que el concierto se repita e incluso de que se haga una gira nacional.

Fuente: La Jiribilla