Rosario
García
Calviño

Rosario García Calviño
Doña Rosario
Nacimiento:  
1
/
8
/
1899
Fallecimiento:  
5
/
8
/
1977

Doña Rosario García Calviño. Madre de los mártires Frank y Josué País García, que apoyó a sus hijos en la lucha por la liberación.

Nace en la Bahía de Marín provincia Pontevedra en España.

Llega a Cuba en el 1917, en busca de trabajo a través de Sara País hija del Reverendo Reverendo Francisco País Pesqueira, fijando como residencia la casa pastoral del Primer Templo Bautista de Santiago de Cuba, donde laboró como empleada doméstica en las funciones del Templo y la Casa Pastoral. En muy breve tiempo se convirtió en auxiliar del Pastor en los oficios religiosos aprendiendo a tocar el piano y el órgano.

En octubre de 1927 contrae matrimonio en el poblado de El Cristo, con la figura más importante de la Congregación Bautista de Santiago de Cuba: Don Don Francisco País Pesqueira de esta unión nacieron sus tres hijos, Frank País, Agustín Paísy Josué País, quedándo huérfanos de padre muy pequeños, al morir el Reverendo en 1939.
Doña Rosario con sus vástagos, se traslada para la casa de la calle General Bandera # 226 e/ Habana y Los Maceo, hoy convertida en el Museo Casa Frank País García.

Fue una mujer de sólido carácter formado por la vida de obrera. Poseía una fina sensibilidad artística la cual se manifestaba cuando ejecutaba hermosas piezas musicales en el piano. Su extraordinario valor y firmeza fueron rasgos que heredaron sus hijos en el discursar de la vida.

En el hogar sus hijos reciben las primeras enseñanzas prácticas convirtiéndose en una guía para ellos, donde le exigía mucho estudio, obediencia, amor hacia la vida y respeto a los demás, así refiere: “…fui una madre de control y eso me evitó tener que estar regañándolos, hay que saber criar a sus hijos, lo puedo decir por experiencia, porque después que murió mi esposo me vi solita con los míos… a pesar de que trabajaba mucho y muy duro, siempre buscaba tiempo para ocuparme de su educación… trataba de ser severa y al mismo tiempo cariñosa, hay que comprenderlos, sin darles golpes ni castigos hay que guiarlos con disciplina por el camino correcto”.

Al principio sus hijos no le decían nada de sus actividades revolucionarias, pero nunca lograron engañarla, ella les hablaba con cariño y sabiduría, les aconsejaba que se cuidaran, que había que ser precavido, incluso en los momentos que decidieron llevar una vida clandestina, pasaba por las calles y lugares donde se encontraban ocultos, pero solo para que la vieran, evitando acercarse a ellos y fueran descubiertos.

El 30 de junio de 1957, recibe la noticia de la muerte del menor Josué País, asesinado en la calle Martí y Crombet y por si fuera poco el 30 de julio del mismo año vuelve a recibir otro golpe al enterarse del asesinato de su primogénito, Frank País García. Sin embargo la respuesta de esta encomiable mujer frente al esbirro Salas Cañizares fue la siguiente… “mataron a Frank”, “pero queda su mamá”… manteniéndose con mucha firmeza y mostrando su coraje de madre.

Al triunfo de la Revolución desarrolló una amplia labor sociocultural encaminada a la atención de los niños de su comunidad. Se destacó como federada y revolucionaria en sentido general, recibiendo múltiples reconocimientos.

Su niñez y adolescencia trascurrieron en medio de condiciones de extrema pobreza. Esto hizo que desde temprana edad, tuviera que trabajar conjuntamente con sus hermanos en labores relaciona con la industria conservera y salazonera.

A raíz de la muerte de su padre, la situación económica se hacia más patética y su madre ( Doña María del Pilar) decide enviarla a Cuba en aras de mejorar sus condiciones de vida

El 30 de junio sufre en lo más hondo de su alma la perdida del menor de sus hijos su adorado Josué pero ante el dolor, la “Doña” no flaquea, se crece ante las adversidades. Y como si fuera poco a solo treintas días se ve herida nuevamente, al caer asesinado en las calles de Santiago su primogénito con solo 22 años solamente.
“Que mujer Que valor ¡Que convicción No la vieron llorar en estos momentos tan duros . En una ocasión expreso:
¡No es hora de llorar , sino de luchar

Sí asesinaron a mis hijos, mataron a Josué, a Frank, pero su madre vive…

En el populoso barrio del Tivolí, cuna de artistas y trovadores y de gran arrigo patriótico y revolucionario de lucha residiría desde 1957 a1977 Doña Rosario progenitora de combatientes nacidos en la ciudad que más héroes ha legado a su Patria.

En su casita de San Carlos el mundo no le era ajeno, pues una vez que triunfa la Revolución, se incorporó como miembro activo de lo CDR, convirtiéndose en Presidenta de Honor de la Federación de Mujeres Cubanas en la provincia.
Conversadora amena, se relaciona con todas las personas de su nuevo barrio, discutía y analizaba todas las cuestiones de la actualidad.

Prestó especial atención a la formación de las nuevas generaciones, ya que veía multiplicados a Frank y Josué en los millones de niños y jóvenes de todo el país.

De ella surgió la iniciativa de crear al Primer Congreso del PCC(1975) un área de Animación Socio cultural a la que llamó : Área de Participación Hermanos País , donde los niños no solo disfrutaban de sus juegos preferidos, sino también tenían de participar en actividades políticas y culturales, que coadyuvarían a su educación integral.

Doña Rosario junto a su fiel secretaria Hortensia Bolívar formaron un coro de veintiocho voces : catorce féminas y catorce masculinas , acompañadas de instrumentos musicales : Interpretaban canciones del repertorio popular , tradiciones y de contenido Revolucionario entre las cuales podemos señalar: Un millón de Amigos “Frutas del Caney , La Guantanamera , Lagrimas Negras, Cuba Hermosa, etc.

Por la calidad de la agrupación vocal, ésta fue presenta da en festivales provinciales pioneriles.

Se creo un grupo danzario de baile típicos cubanos formados por ocho niñas y un varón; así como dos equipos de béisbol que efectuaban competencia todos los fines de semanas.

Durante las fiestas carnavalescas trataban de revivir las tradiciones culturales de la zona organizando con respaldo del gobierno ferias en las participaban todos los vecinos. antes de comenzar dichas actividades Hortensia sonaba el silbato para llamar al silencio luego se entonaban las fechas históricas.

En varias ocasiones se recibieron delegaciones de diferentes países, delegados de eventos nacionales, dirigentes del PCC y del gobierno.

En las actividades que se realizaban con los nonos se les impartía charlas sobre: ¿cómo cuidar y proteger el entorno? El jardín era atendido específicamente por los niños de la barriada. De esta forma contribuía de manera eficaz el cumplimiento de los postulados de la Política Cultural trazada por la Revolución.

Así se hacia realidad la hermosa sentencia martiana.

”Para los niños trabajamos, porque los nonos son los que saben querer, porque los nonos son la esperanza del mundo 2 ¡Con que alegría contempla desde su balcón “la Dona a sus pequeños hijos ,los veía reír cantar, hacer deportes , e incluso reparar los juguetes e instrumentos musicales cuando se deterioraban.

Estas actividades contribuyeron a despertar el interés por el estudio, fortalecer el amor a la Patria y a todos los pueblos del mundo, a la formación de hábitos de trabajo y responsabilidad social, solidaridad, patriotismo. Muestra de esto, fue el aporte entregado por los niños del área ‘par el autofinanciamiento de las Milicias de Tropas Territoriales, ala Dirección Provincial de la Federación de Mujeres Cubanas, según afirmara Oscar Brinques joven de 31 años: Técnico en Construcción Vial, ex miembro del área.

Se preocupaba también Doña Rosario por resolver los problemas sociales que estuvieran a su alcance. En varias oportunidades gestionó becas para los niños mayores y Circulo Infantiles a los más chiquitos, siempre concediéndole prioridad al desarrollo armónico de esas personalidades en formación.

El 5 de agosto de1977 Doña Rosario fallece a los 78 años de edad, la noticia causó honda consternación en hombres y mujeres de la provincia y de todo el país ,y en especial a los pioneros . El destacamento de las FAR abrió filas tras el coche fúnebre. “Ya Doña ha muerto. ¡ Adiós Pueblo! Como ella solía decirle a su paso….

“ Nada perdura sin la gracia , la mujer de instinto divisa la verdad y la procede “3