Rafael
Lahera

Rafael Lahera
Felito
Nacimiento:  
3
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5
/
1961

Destacado actor cubano con amplia trayectoria artística en el Cine, teatro y Televisión.

De los inicios lo que siempre recuerda son los comienzos de extra. Era muy jovencito y loquito, de ahí que hacía papeles de doble. Por ejemplo, en El corsario negro era el doble de Carlos Gilí. Sabía cómo caminaba, no le perdía ni pie ni pisada y por supuesto que lo estudiaba mientras él estudiaba los libretos, y cuando Gilí terminaba, se ponía su ropa. "Para mí era lo más grande, yo era el corsario".

Los estudios de televisión fueron su primera escuela. Para decir un bocadillo costaba Dios y mucha ayuda. A veces un actor no estaba y repartían textos cortos a los extras. Si los decías mal, olvídate de abrir la boca en televisión. Actores como Jorge Villazón te proponían y con mucha dedicación te repasaban los textos. Te daban confianza, y eso se ve poco. Era muy difícil hacer un personaje en la televisión y emigró al teatro. Allí tuvo su primer protagónico, en Don Juan Tenorio, con Tony Díaz. Después de ser premiado con un monólogo que quiere mucho, Lazarito, de Yulky Cary, volvió a la televisión y todavía, como ya dijo, sigo empezando.

Al no pasar por la escuela, se las he tenido que inventar. Recuerda que un grupo de extras convencieron al sindicato, en aquel entonces liderado por Alejandro Lugo, que hicieran un curso de actuación para extras. Lo lograron y fue bárbaro. Después se vinculó al Movimiento de Aficionados, y no había taller que se perdiera, sin dejar de estudiar por su cuenta, cosa que el actor nunca deja de hacer. A eso hay que agregar su paso por dos grupos de teatro que eran verdaderas academias. El primero, Anaquillé, en el cual los actores aprendían a trabajar con muñecos de guante, de varilla, marionetas, teatro folclórico, para niños, teatro calle, comedia de salón, teatro clásico y experimental y varios directores bajo la batuta de Yulki Cary. El otro grupo fue Teatro Caribeño, de Eugenio Hernández Espinosa, que llegó a aglutinar mucho talento de distintas procedencias y los fundió logrando una retroalimentación de experiencias.

De allí salieron grandes figuras como Bárbaro Marín, Pichi Perugorría, Polito Ibáñez, Mario Guerra, y pasaron desde Pancho Céspedes hasta actores como Charles Arencibia o directores como Pedro Ángel Vera, Tony Díaz, José Milián y tantos que era un lujo de aprendizaje para cualquiera recibir una sencilla clase de percusión o danza en el Verdún. Todo eso, más el privilegio de trabajar con muchos directores de distintas proyecciones estéticas, le ayudó a recoger los resultados de hoy.

Ha interpretado clásicos cubanos como el Yarini de Carlos Felipe y Andoba de Abraham Rodríguez; pero también ha medido fuerzas con dramaturgos tutelares de la escena universal como Pirandello o Chejov. Se enfrentó al cine de la mano exigente de Humberto Solás en un personaje de Barrio Cuba que le valió el premio de actuación masculina en el Festival Internacional de Cine de Santo Domingo.

Así, en la 27 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, al estrenarse Barrio Cuba, el último largometraje del maestro Humberto Solás, el actor Felito Lahera, más maduro, en la plenitud de sus registros expresivos, con buena dosis de síntesis en su gestualidad, al incorporar la historia de Santos, el hombre enamorado que pierde a su mujer y repudia al hijo que nace, lacerado desde el conflicto mismo que es totalmente universal, se eleva como nunca antes, y resulta dentro del argumento coral de la película, en el que se desarrollan varias historias, el momento de mayor intensidad y emotividad del filme, como lo demostró cada proyección y los aplausos del público al seguir esas secuencias, e incluso al tributar al actor y a la cinta la ovación final en la popular sala del habanero cine Payret.

Felito Lahera asume retos y sale airoso a pesar de no tener una formación académica. Es por interés propio. Al no proceder de ninguna academia se le dificultaba mucho trabajar en la televisión, entonces se fue al teatro: el Caribeño de Arte Popular de Eugenio Hernández, el de Yulky Cary, fue fundador de otros grupos y estuvo en el Grupo de Teatro El Público con Carlos Díaz que confió en él; después regresó a la pequeña pantalla con ese arsenal de recursos.

Seriales de televisión, episodios de programas policiales como los de Día y noche, siempre en roles de malévolos y marginales que suele caracterizar muy bien y le han llevado a recibir premios, aventuras, telenovelas han sido el espacio más habitual para el actor cubano Rafael (Felito) Lahera

"Cuando me dieron el personaje de Yasel en la Cara Oculta de la Luna vi los cielos abiertos. El año anterior yo había sido premio en el Festival Nacional de TV Caricato con un personaje negativo, el violador que hice con Isabel Santos. Entonces, esto era diametralmente opuesto y me gusta esa bronca de los retos, quería echarla. No te puedo hablar de una persona en específico, recurrí a amistades, compañeros de trabajo, gente que veía y me aportó mucho en el momento del rodaje. El público cubano es muy defensor de lo que piensa y de cómo eso se lleva a la televisión y comparte contigo criterios nada errados. Yo pensé que iba a ser peor, incluso agresivo; pero cuando hicimos la novela tratamos de respetar mucho al público y lo han entendido. Bromean –algunos de mal gusto- , te dicen cosas, pero no hay agresividad. Yo siento admiración".

"Barrio Cuba lo concebí con la mayor responsabilidad y profesionalismo que demandaba trabajar bajo la batuta del gran Humberto Solás y la compañía de actores como Jorge Perugorría, Isabel Santos, Mario Limonta, Aurora Basnuevo, Luisa María Jiménez, Enrique Molina, Manuel Porto, Coralita Veloz, Broselianda Hernández, Bárbaro Marín... Con esos nombres no puedes dormir tranquilo si al otro día tienes llamado y si le sumas a eso las exigencias de un director como Humberto Solás y que es tu primer trabajo grande en el cine... no te queda más remedio que dejar de ser Felito Lahera durante un buen tiempo para convertirte en ese Santos de Barrio Cuba. Lo hice con todo el amor, respeto y dedicación que pude, no podía darme el lujo del error ante tantos colegas, mis familiares, la gente que me quiere... era mucha la responsabilidad y el empeño".

"La fama, no, no la esperaba. Yo con ustedes, con los críticos, he tenido mucha suerte igual que con el público. Había hecho cine en menor medida, extras , dobles, de todo, y llegar al cabo de los 40 y pico a un protagónico tan importante en Barrio Cuba con una constelación de estrellas del cine cubano es un regalo. Después de esa amalgama de personajes a quienes has prestado la piel, la gente -con ese hábito que tiene de mezclar la ficción con la vida real de los actores- no tiene bien claro quién es Felito Lahera. Felito Lahera es un tipo muy despistado, muy buena gente, muy loco. Cuando estoy laborando en un proyecto nada me distrae. Soy muy responsable, trabajo muchísimo, quiero hacerlo todo simultáneamente y a veces no puedo terminar lo que tengo entre manos. Soy muy apasionado. Yasel tiene mucho de Felito.

Es padre de cuatro hijos de distintos matrimonios, son producciones independientes.

A partir del 2012 trabaja en telenovelas en Colombia.


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