Rafael
Cueto

Rafael Cueto
Nacimiento:  
14
/
3
/
1900
Fallecimiento:  
7
/
8
/
1991

Rafael Cueto, el último integrante vivo del popular trío cubano Matamoros, murió en La Habana, a los 91 años de edad. Cueto, Ciro Rodríguez y Miguel Matamoros integraron el renombrado trío creado en 1925, que actuó en Nueva York, América Latina y Europa. El guitarrista y cantante cubano formó parte de varios grupos de su ciudad natal, la oriental Santiago de Cuba, hasta su incorporación al Trío Matamoros, destacado por sus composiciones e interpretación del son, uno de los géneros musicales más populares de la isla.

Rafael Cueto aprendió a ejecutar los acordes en la guitarra en forma autodidacta y, según el musicólogo cubano Hello Onovio, fue el creador de un modelo rítmico a base de un movimiento melódico-armónico denominado tumbao, realizado con los bajos a los cuales le agrega la percusión.

Estudió solfeo, teoría de la música y piano en la Escuela de Superación Profesional Ignacio Cervantes, 1959-1965.

Viajó por vez primera a La Habana en 1924 con el Trío Oriental, integrado por Miguel Bisbé, Alfonso del Río (Cueto lo sustituyó en este viaje) y Miguel Matamoros, para actuar en los teatros Campoamor y Actualidades. En 1925 integró, como fundador, el Trío Matamoros, con Miguel Matamoros y Siro Rodríguez.

Trayectoria artística
Con el Trío se trasladó en 1928 a Nueva Jersey para hacer varias grabaciones;
En 1929 fueron a México y recorrieron todo el estado de Mérida;
En 1930 actuaron en Santo Domingo y Puerto Rico;
En 1932, en España, se presentaron en Santander, Oviedo, Gijón, Pavia, Avilés, Mier, La Coruña, Pontevedra, Santiago de Compostela, Orense, El Ferrol, Barcelona, Galicia y Madrid; en la capital española actuaron en el Lido, y allí se encontraron con Eliseo Grenet.

En París se presentaron en el Ambassador y en el Empire, y en 1933 estuvieron en Lisboa.

Poco después de su regreso a La Habana, pero ese mismo año, parten para Venezuela, después Aruba y Curazao y, en 1934, Colombia, Panamá, y otra vez Nueva York para continuar sus grabaciones.

Los años 1935 y 1936 los pasan en La Habana;
En 1937 vuelven a Nueva York, Brasil, Buenos Aires, Chile, Lima.
En 1939 regresan a Cuba, y hasta 1943 trabajan en el Hotel Nacional.
En 1945 viajan a México con Benny Moré;
En 1947 viajan de nuevo a Santo Domingo;
En 1948 a Venezuela, y otra vez a Nueva York.
De 1950 a 1955 permanecen en Cuba, pero este último año viajan a Puerto Rico.

En 1956 a Santo Domingo y Nueva York y de nuevo a Panamá y Venezuela, donde actuaron en El Patio Andaluz y el Coney Island.

En 1959 están en Cuba, pero ese mismo año viajan a Nueva York, adonde regresan en 1960; de regreso en Cuba, se retiran, el 10 de mayo de este último año.

Aportes a la música
Según Vicente González-Rubiera (Guyún), creó un modelo rítmico (tumbao), a base de bajos cantantes al cual le agregó la percusión. Ese tumbao, además de armónico, resaltaba por su eminente sabor rítmico cubano, que engrandecía el sabrosísimo rayado que hacía Miguel en la guitarra. Al no hacer el rayado de Miguel, Cueto evitaba la cacofonía, tanto rítmica como armónica; empleaba un ritmo totalmente distinto, más los bajos que realizaba, en cuyos tumbaos introducía una polirritmia nunca antes escuchada.

Obras
Los carnavales de Oriente, 1928;
Quince, 1930
Pico y pala, 1939;
Me la llevo, 1944,
(sones); Pendencieros, 1930,
(bolero-son); Así será, 1946,
(texto): Rosario Sansores; Algo me quedó de ti, 1959,
(texto): Edelmira González; Una vaga nostalgia, 1963,
(texto): Edelmira González; Rosa y Estrella, 1964;
Soneto de amor, 1980,
(texto): Ángel Augier, Horas nuestras, 1981,
(boleros); Óyeme, 1940,
(conga); El vendedor de todo, 1980, pregón.

El tumbao fue uno de los elementos que aportó Cueto al estilo del Trío Matamoros, cultivador de un amplio repertorio de sones y boleros como los conocidos Son de la loma, Olvido, Lágrimas negras, Triste, muy triste y El que siembra su maíz.