Osvaldo
Farrés
Rodríguez

Osvaldo  Farrés  Rodríguez
Nacimiento:  
13
/
1
/
1902
Fallecimiento:  
22
/
12
/
1985

Uno de los compositores populares latinoamericanos de obra más conocida internacionalmente: Quizás, quizás; Toda una vida; Acércate más y Tres palabras están consideradas clásicos del bolero.

Nació en el poblado de Quemado de Güines, antigua provincia de Las Villas. Desde muy joven pasó a residir en La Habana donde desempeñó modestos empleos: mensajero, decorador, almacenero y por breve tiempo, empleado bancario.

Trabajó varios años en compañías de publicidad para las cuales realizaba dibujos y diseños gráficos, redactaba eslóganes y anuncios comerciales con letra y música que adquirieron rápida popularidad. Farrés no poseía formación musical, aunque tocaba piano de oído. “Sólo sé tocar el piano para componer” –dijo en más de una ocasión.

En la década de 1930 creó algunos números musicales que comenzaron a interpretar tríos y cantantes cubanos, pero que no alcanzaron entonces gran difusión. Se trataba, en su mayoría, de números movidos, como guarachas y sones montunos. Se ha señalado el titulado Nuestro son, que hizo en colaboración con Ramiro Gómez Kemp, como el primero que compuso.

Aunque desde hace muchos años Osvaldo Farrés está considerado como uno de los más importantes creadores de boleros de todos los tiempos, la primera pieza suya en alcanzar éxito fue una guajira-son: Mis cinco hijos, que compuso en 1937 a partir de una broma que le gastó un locutor de la estación CMQ donde ensayaba un jingle publicitario para la cerveza Polar con cinco muchachas: “Ahí está Farrés con sus cinco hijas”, dijo, a lo que Farrés respondió “voy a hacer una guarachita con ese título”, y comenzó a escribirla en el acto: convirtió las muchachas en varones y situó la anécdota del número en un ambiente campesino.

Al parecer la primera grabación de Mis cinco hijos fue la realizada por el Trío Habana (García, Arcos, Urquiza) en 1939, aunque la mayor popularidad que alcanzó esta pieza, dentro y fuera de Cuba, la logró a través del disco registrado el 25 de marzo de 1940 por Miguelito Valdés con la Orquesta Casino de la Playa para RCA Victor y por un cortometraje musical. En junio de ese mismo año, Miguelito volvió a grabar Mis cinco hijos, en Nueva York, con la orquesta de Xavier Cugat, la mejor cotizada de las agrupaciones latinas de Estados Unidos.

También en 1940 y en Nueva York, el cuarteto Caney del cubano Fernando Storch, con el canto de Machito, llevó al disco otra guaracha de Farrés que es una especie de continuación de la anterior: Mis cinco hijos se casaron, número que en Cuba popularizó –y grabó– el trío de Servando Díaz.

En la cuarta década del siglo XX gran parte de la obra autoral de Farrés se grabó comercialmente en Cuba y México, por algunos de los cantantes y grupos de mayor difusión: Dime si te vas con ella, Súplica de amor, Estás equivocada, y Esta noche o nunca (Pedro Vargas); Acaríciame (Ana María González); Piensa bien lo que me dices (Los Panchos); Acaso llegarás, No sé qué voy a hacer (René Cabell); Tú, tú y tú (Myrta Silva); Déjate querer corazón (Bobby Capó); Caminando, caminando (Conjunto Casino); No, no y no (Toña la Negra); Dime si te vas conmigo (Hermanas Ávila); Y de nosotros qué (Hermanos Rigual); Estoy celoso (Leo Marini); La canción del día (Dúo Primavera) y Qué va (Olga Guillot), son apenas una muestra del alcance que logró su obra en solo diez años.

En 1942, la compañía Walt Disney lo contrató para la música de su película Saludos amigos (Make mine Music), a la cual pertenece su canción-bolero Tres palabras (Without You, en su versión en inglés, que en la banda sonora original cantó Andy Williams, y en la versión en español, Chucho Martínez Gil, ambos destacados cantantes mexicanos).

En 1946 comenzó trasmitirse semanalmente su programa “El bar melódico de Osvaldo Farrés”, –primero en la emisora Cadena Azul, luego en CMQ Radio– en el cual se presentaban destacados artistas cubanos y extranjeros que actuaban la isla.

Con el arribo de la televisión “El bar melódico...” pasó a trasmitirse por la estación CMQ-TV. Ese mismo año su bolero Acércate más (Come Closer to Me) fue incluido –en interpretación del barítono colombiano Carlos Ramírez– en la película Easy to Wed, de Edward Buzzell, protagonizada por Esther Williams y Van Johnson.

En 1941 Bing Crosby llevó al disco Toda una vida –estrenada en Cuba por el mexicano Pedro Vargas–, y una década más tarde Quizás, quizás (Perhaps, perhaps, perhaps) que después grabaría Doris Day entre otros muchos intérpretes norteamericanos. La versión de este número en voz de Crosby produjo las mayores regalías que Farrés recibió como autor.

En 1948 escribió una conga –La aplanadora– para la campaña electoral de Carlos Prío a la presidencia de la República, y su bolero No me vayas a engañar alcanzó popularidad en interpretación de Jack Sagué, primero, y luego por Benny Moré, entre otros muchos vocalistas que la integraron a su repertorio.

En 1954 compuso Madrecita, canción que desde entonces se vincula a la celebración del segundo domingo de mayo, fecha que en Cuba se dedica a las madres. En España esta canción fue popularizada por Antonio Machín, quien la mantuvo en su repertorio hasta el fin de su carrera artística.

Versiones instrumentales de sus obras más conocidas fueron grabadas por las orquestas de Henri Mancini, Stanley Black, Roberto Inglez, Randy Brooks, Carmen Cavallaro, André Kostelanetz, Franck Porcell, Bob Everly, Henry King, José Norman, Hugo Winterhalter, Jeffrey, Victor Young, Edmundo Ros, y la BBC de Londres.

Algunas películas con música de Farrés son Embrujo Antillano (Juan Orol, 1947); Siete muertes a plazo fijo (Manolo Alonso, 1950), Viva la juventud! (Fernando Cortez, 1956); Acapulqueña (Ramón Pereda, 1958); Sube y bajaoEl ascensorista (1958) –en esta dos últimas, la primera con María Antonieta Pons, la segunda con Cantinflas, se incluye el chachachá En el mar, que dio a conocer en 1956 el Conjunto Sonora Matancera con Carlos Argentino. Sara Montiel cantó música de Farrés en seis de sus películas.

Durante trece años se mantuvo en el aire (primero en la radio, luego en televisión) su programa “El bar melódico de Osvaldo Farrés”, por el cual pasaron, entre otras famosas figuras de la época, Maurice Chevalier, Josephine Baker, Nila Pizzi, Enzio Pinza, Lucho Gatica, Katyna Ranieri y Nat King Cole. En 1957 dirigió desde ese espacio televisivo un homenaje nacional a Rita Montaner que se convirtió en un maratón de varias horas en el cual participaron los más importantes músicos, cantantes y actores de la nación.

Farrés compuso, además de boleros y canciones, guarachas (Un caramelo para Margot, Teresa, Sanseacabó); sones (El pedacito, Casilda, El meneíto), valses (Sombra de amor, Amor en primavera), por mencionar sólo algunos títulos de los cuales se realizaron varias grabaciones.

Entre otros lauros, recibió la Orden Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, otorgada por el Congreso de la República en los años cincuenta por el alcance internacional de su obra.

En sus discos en español (1958-1961) Nat King Cole cantó, de Farrés, Acércate más; Quizás, quizás y Tres palabras. Otras figuras de gran relieve internacional, como Charles Aznavour, incluyeron obras suyas en su repertorio a partir de la década del 1960. Su composición Ya ves, así pienso yo alcanzó popularidad por esos años en voz de Olga Guillot, y Celeste Mendoza y Rolando Laserie hicieron exitosas versiones de sus boleros Para que sufras y Estás equivocada, con la orquesta de Ernesto Duarte.

Osvaldo Farrés decidió radicarse en Estados Unidos en 1962. No detuvo su producción musical. Entre los números que escribió por esa época se encuentran Egoísmo, que Celia Cruz grabó en 1966.

Falleció en New Jersey, Nueva York, el 22 de diciembre de 1985.

Es posiblemente después de Ernesto Lecuona, el autor musical cubano con mayor volumen de obra grabada dentro y fuera de su país. En una entrevista para la revista Bohemia declaró: “Jamás pensé convertirme en compositor. Ni la canción ni la música entraban en mis planes, y mucho menos había imaginado que podía vivir de ellas”.


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