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En ocasión de la celebración del centenario de Harold Gramatges, en el Lyceum Mozartiano de La Habana, conversamos con su director, Ulises Hernández Morgadanes, reconocido pianista, profesor, compositor e investigador, productor discográfico y ganador de innumerables premios de piano, nacionales e internacionales.

Usted ha actuado en numerosos escenarios dentro y fuera de cuba incluso en la casa natal de W. A. Mozart en un homenaje por el 250 Aniversario del gran maestro austriaco, qué experiencias en el plano emocional representó ese momento?

Si algo uno no espera, por parecer imposible en la vida, es estar sentado en el piano que perteneció a cualquier gran músico del mundo, y cuando me pasó en el 2008, casi no lo creía, sobre todo tratándose del pianoforte de W.A. Mozart. Yo no soy de hacerme fotos, realmente no lo hago casi nunca, pero ese día no dudé en hacerlo. Lo otro que acompañó esta gran emoción fue el contacto con el exigente público austriaco, que sirvió para medir la aceptación de mi interpretación de obras de Mozart y de Cervantes.

Que significación tiene para usted este concierto homenaje al maestro Harold Gramatges, considerado uno de los más importantes representantes de la creación musical cubana en el siglo XX.

Lo primero que me acerca a este homenaje es la de ser un centenario, eso da respuesta a algo que solo define el tiempo y es la importancia o no de la obra de un compositor y en este caso estamos hablando de alguien que a los cien años se define cada vez más como un baluarte de la música cubana, y digo música cubana en toda la extensión que puede abarcar el término, ya que en el caso de Harold se une una encomiable labor pedagógica en pro de la música en este país, un compositor parte fundamental de la vanguardia cubana del siglo XX y un intelectual que defendió y definió nuestra música durante todo su vida

Habiendo tenido profesores de la talla del maestro Frank Fernández cómo valora su labor pedagógica en el Instituto Superior de Arte?

Solo puedo decirte que soy un incansable luchador por defender la escuela de piano aquí, y que invierto gran parte de mi tiempo en mejorarme como pedagogo y pasarles a todos mis colegas profesores el conocimiento y la información que acopié. Trato de ponerme en la piel de cada uno de mis alumnos para saber qué es lo que realmente necesitan, pues es una carrera muy difícil y muy unida a los valores espirituales, a la sensibilidad, la cultura y a la necesidad de comunicar algo a los demás, no basta con mover bien los dedos. Ahora creo que esta pregunta la deben responder mis alumnos o mis colegas, no sé si yo pueda dar un juicio certero de mi labor pedagógica.

Ha actuado en escenarios cubanos e internacionales. ¿Que sientes ante tantas personas al interpretar nuestra música y ponerle siempre el toque de cubanía?

Eso es lo que esperan de los pianistas cubanos, (en este caso que hablamos de mi) no tiene sentido que con tanta buena música que tenemos, salgamos a tocar Mozart o Chopín, eso está muy bien que lo hagamos con excelencias, pero lo primero para mi es mostrar al mundo la música que tenemos.

Usted ha compuesto por encargo música para el cine. Tiene que entusiasmarse con el proyecto o sobre la marcha surge la motivación?

Hasta ahora, han sido proyectos que me entusiasman, y eso ha funcionado muy bien, se que a veces se compone por mero encargo, la motivación viene después, pero no ha sido mi caso.

¿Qué innovación considera que ha aportado a la música el DVD Mozart en La Habana?

Este DVD fue el primero en el mundo que recogió todas las sonatas y fantasías en imágenes, o sea que ves al pianista tocando, ya existían algunos DVDs con dos o tres sonatas interpretadas por un pianista que podías verlo, pero Las 19 y las 3 fantasías es el primero y eso sentó una pauta en mi carrera, porque de esa experiencia salió el Lyceum Mozartiano de La Habana.

En este momento en que la música latina está en auge internacionalmente, y las nuevas generaciones están de cara al género reguetón, ¿qué futuro le ve usted a la música de concierto dentro de nuestro país, y si considera que las instituciones culturales hacen todo lo necesario para que trascienda la música clásica en los sectores más jóvenes?

Esta es una pregunta muy importante. Que la música en este país se vierta cada vez más hacia un solo lado es culpa total de las instituciones que se tienen que ocupar de que eso no ocurra, Cuba es una fuente inagotable de músicas, y eso se está desatendiendo mucho. Por ejemplo este año estamos celebrando tres importantes centenarios de maestros dentro del ámbito de la música cubana: Argeliers León, Harold Gramatges y Alfredo Diez Nieto, este último vivo aún, y solo la Uneac (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), el Lyceum Mozartiano y la oficina Ojalá de Silvio Rodríguez, se han ocupado de esta celebración. Te podría enumerar todo lo que significan estos compositores y maestros para la cultura musical de Cuba, pero no terminaría esta entrevista hoy. El maestro Diez Nieto lleva mucho tiempo tratando de que la Sinfónica Nacional le estrene su "Sinfonía No 3" y no ha podido ser, algo que esperábamos para su centenario. ¿Cómo vamos a pretender que las nuevas generaciones respeten o al menos conozcan de los valores patrimoniales de nuestra música si la respuesta es lo que estamos viviendo?

¿En qué nuevos proyectos está trabajando?

Siempre hay nuevos proyectos y varios, pero me voy a referir al disco que a través de Producciones Colibrí estoy produciendo con la música de cámara del maestro Alfredo Diez Nieto, algo que me propuse justo para celebrar su centenario.

Fuente: Cadena Habana

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