José María
López
Lledín

José María López Lledín
El Caballero de París
Nacimiento:  
12
/
10
/
1903
Fallecimiento:  
11
/
7
/
1985

El Caballero de París era una persona callejera bien conocida en La Habana por los años de 1950. Era de mediana estatura, menos de 6 pies. Tenía el pelo desaliñado, castaño oscuro, con algunas canas y lucía barba. Sus uñas eran largas y retorcidas por no haberse cortado en muchos años. Siempre se vestía de negro, con una capa tambien negra, incluso en el calor del verano. Siempre cargaba un cartapacio de papeles y una bolsa donde llevaba sus pertenencias.

Era un hombre gentil que podia aparecer en cualquier lugar en el momento mas inesperado, aunque visitaba muchos lugares regularmente. Se paseaba por las calles y viajaba en las "guaguas" (autobuses) de toda La Habana, saludando a todo el mundo y discutiendo la filosofía de su vida, la religion, la política y los eventos del dia con todo el que atravesaba su camino. Frecuentemente se encontraba en el Paseo del Prado, en la Avenida del Puerto, en un parque cerca de la "Plaza de Armas"; cerca de la Iglesia de Paula; y en el Parque Central, donde algunas veces dormía en uno de los bancos; por la calle Muralla; cerca de Infanta y San Lazaro; y en la esquina de 12 y 23 en el Vedado. Tambien lo recuerdo caminando por el parque del centro de la Quinta Avenida en Miramar, donde solia estar por las tardes.

Era un hablador educado y fluente. Muchos recuerdan las veces que charlaban con el. Nunca pedia limosnas ni decía malas palabras. Solo aceptaba dinero de las personas que el conocía, a las que a su vez daba un obsequio, que podia ser una tarjeta coloreada por el o un cabo de pluma o lapiz entizado con hilos de diferentes colores, un sacapuntas, u objeto similar. Frecuentemente le daba cambio a aquellos que le daban dinero. Aunque los niños inicialmente le tenian miedo por su apariencia, pronto perdian el miedo y charlaban con el. Todos, tanto adultos como niños, le hablaban con mucho respeto.

Nació en España en casa de sus padres, en la aldea de Vilaseca, en el término municipal de Fonsagrada, provincia de Lugo. Su padre fue Manuel López Rodríguez, de 30 años de edad, también nacido en Vilaseca, y su madre Josefa Lledin Mendez, de 30 años de edad, nacida en Negueira en la misma municipalidad y provincia. Sus abuelos paternos fueron Bernabé López y Manuela Rodríguez, ambos anteriormente fallecidos. Sus abuelos maternos fueron Manuel Lledín y Francisca Méndez, ambos viviendo en la fecha de su nacimento. Sus padres tenian una pequeña villa con viñeros donde producían vinos y aguardiente.

Fue bautizado en la Parroquia del Salvador de Negueira. Comenzó su educación primaria a los 7 años de edad en esa aldea y llegó a completar la mitad de su educacion secundaria. Uno de los reportes indica que el Caballero fue el cuarto de 8 hermanos. Otro dice que hubo 11 hijos en la familia, de los cuales 2 habian muerto y 7 emigraron a Cuba.

Segun su hermana Inocencia, José se enamoró de Merceditas, la hija de un médico de Fonsagrada. Ella murió de joven y José se encontraba a su lado cuendo ella murió. El dia que murió, José juró que nunca se casaría y siempre mantuvo su promesa.

De acuerdo con el documento de entrada (Archivo Nacional - Registro de Entrada de Pasajeros en 1913 - Folio 283) , José María López Lledín llegó a la Habana el 10 de Diciembre de 1913 a la edad de 12 años a bordo del vapor alemán "Chemnitz". Alli se reunió con su tio (llamado AG, un cuñado de su hermano Benigno) y con su hermana Inocencia, la cual habia llegado a Cuba en 1910. Por un breve periodo José trabajó en la bodega de otro gallego en la calle Genios, hasta que dejó la casa de su tio para seguir su propio destino. Jose trabajó como encargado en una tienda de flores, como sastre, en un a tienda de libros y en una oficina de abogados. Estudió y refinó sus manerismos para conseguir mejor empleo y logró conseguir empleos mejor pagado trabajando como sirviente de restaurante en los hoteles "Inglaterra", "Telegrafo", "Sevilla", "Manhattan", "Royal Palm", "Salon A" y "Saratoga". Segun su primo Julio el llegó a hablar algo de inglés.

Nunca se casó, pero tuvo un hijo y una hija de una señora que era secretaria de una compañia azucarera.

José perdió su razon y se convirtió en "El Caballero" cuando fue arrestado en 1920 y remitido a la prisión del "Castillo del Principe" en La Habana, por un crimen que no habia cometido. Lo que no ha sido determinado es cuál es el crimen de que fue acusado, y el tiempo que estuvo encarcelado. Se reporta que durante su estadía en la prisión aprendió el arte de hacer plumas elegantes de escribir con plumas de aves (las antiguas plumas de caligrafía). Algunos dicen que en la prisión hacía discursos donde se presentaba como Papa, Rey o Caballero.

Cuando comenzó a deambular por las calles de la Habana, su familia se reunió para ver lo que se podia hacer para ayudarlo. La familia decidió que lo mejor sería que el regresara a su pueblo natal para vivir con sus padres. Cuando le comunicaron esta decision a "El Caballero", este se alteró de sobremanera y dijo que si lo embarcaban para España, el se mataría tirandose al mar. La familia desistio en estos esfuerzos, pero el resultado fue que "El Caballero" y su familia quedaron mas distantes.

"El Caballero" siempre era algo evasivo sobre el origen de su apodo. Una vez relato a su biografo que el habia obtenido el apodo de una novela francesa. Otra vez le dijo que la gente empezo llamandolo "El Caballero" en la "Acera del Louvre", la acera del Paseo del Prado donde estan ubicados tres hoteles, incluso el "Inglaterra" donde el habia trabajado. Quizas en su mente equivalia la "Acera del Louvre" a Paris. El decia que La Habana era "muy Parisien" y que el era "Mosquetero, Corsario y Caballero de Lagardiere". Tambien decia que "Paris se conoce mucho en La Habana" y que "muchos cubanos se hicieron famosos en Paris, tales como Marta y Rosalia Abreu de Santa Clara".

Otros cuentan que en una epoca el trabajo en el rastaurant "Paris" y cuando un dia regreso diciendo que era un "Caballero" y "Rey" los clientes comenzaror a referise a el como "Caballero de Paris". Otros dicen que fue debido al estilo frances de su vestimenta que utilizaba durante sus caminos. Otros mas dicen que el apodo se lo dio el semanario humorístico "Zig Zag".

"El Caballero" anduvo por las calles de la Habana y sus repartos por muchos años. Todo el que vivió en esa epoca en La Habana tiene una anécdota favorita sobre "El Caballero". Al principio de sus ámbulos, El Caballero se mantenia pulcro y bien vestido, nunca viajó fuera de los limites de La Habana despues de comenzar su enfermedad mental. Varias veces fue arrestado y una vez, o quizas dos veces, fue banado y su pelo rasurado completamente, pero la reaccin del publico cuando el evento fue reportado en la prensa, causo su puesta en libertad inmediata. En 1941 fue internado brevemente en el Hospital Mental de Mazorra, pero fue soltado inmendiatamente por orden presidencial.

En sus ultimos años pasaba muchos ratos en la esquina de 12 y 23 en El Vedado, donde habia varios establecimientos de pizza que le daban comida gratis.

El 7 de Diciembre de 1977, "El Caballero" fue internado en el Hospital Psiquiátrico de Cuba en Mazorra, en las afueras de La Habana, como acto humanitario. La razon fundamental para su internamiento no fue que amenazaba a nadie, sino su estado físico deplorable y su deterioro físico y nutricional. Alli fue bañado y su pelo fue limpiado y arreglado en forma de una larga trenza. Le suministraron ropa limpia, incluso un traje negro como el solia vestir, y amplia comida. Durante su estancia en Mazorra fue sometido a exámenes fisicos, examenes de laboratorio y psicologicos, y también sufrió una fractura de cadera por una caída. El diagnóstico de su psiquiatra, el Dr. Cazadilla es que padecía de parafrenia, algunas veces considerado como una forma de esquizofrenia. El no sufría de halucinaciones.

Murió a la 1:45 a.m. el 11 de julio de 1985 a la edad de 86 años. Inicialmente, fue enterrado en el cementerio de Santiago de las Vegas en La Habana. Segun el articulo de Agence France Presse, sus restos fueron exhumados por Eusebio Leal, el historiador de la Ciudad de La Habana, y transferidos al convento de San Francisco de Asis (ahora una sala de conciertos y museo), su presente lugar de descanso.


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