Gerardo
Hernández
Nordelo

Gerardo Hernández Nordelo
Nacimiento:  
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6
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1965

Nació en el seno de una familia humilde, fue el tercer hijo y el más pequeño del matrimonio de Gerardo Hernández Martí —ya fallecido— y Carmen Nordelo Tejera.

Toda su infancia se desarrolla en la Víbora, caracterizándose por ser muy activo, estudioso y aplicado.

La enseñanza primaria la realizó en la escuela "Cesáreo Fernández", en Arroyo Naranjo, obtuvo diferentes estímulos en la emulación pioneril.

En este mismo municipio capitalino, cursó el séptimo y octavo grados en la escuela secundaria básica "Carlos E. Díaz Camacho", alcanzando resultados académicos sobresalientes.

Continúa el noveno grado en la secundaria básica "Máximo Gómez", ocupando diferentes responsabilidades y concluyendo entre los primeros expedientes de su curso.

Comienza sus estudios preuniversitarios en 1980, ocupando diferentes cargos en la FEEM. Fue elegido delegado al pleno municipal de la organización, y en 1980 se le otorgó la condición de aspirante a la Unión de Jóvenes Comunistas.

En onceno grado fue elegido miembro del Consejo Municipal de la FEEM e ingresó en las filas de la UJC, ocupando el cargo de secretario general de su comité de base en doce grado.

Comienza sus estudios universitarios en agosto de 1983, en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) "Raúl Roa García", culminando los mismos en 1989 con muy buenos resultados.

Durante la etapa universitaria fue miembro del comité de la juventud del instituto y se destacó por su participación en festivales de aficionados de la FEU como parte del grupo de teatro y como caricaturista-humorista. Se caracterizó por ser un estudiante entusiasta y creativo.

En 1988 contrae matrimonio con su actual esposa, Adriana Pérez O’Connor. Parte a cumplir misión internacionalista en la República Popular de Angola en 1989, siendo ubicado en una brigada de tanques, donde se destacó por su valentía y decisión en 54 misiones combativas.

En 1990, al concluir su misión, fue condecorado con las medallas Combatiente Internacionalista y por la Amistad Cuba-República Popular de Angola.

En 1993 se le otorga la militancia en el Partido Comunista de Cuba.

A mediados de los años noventa, cumple misiones en Estados Unidos dirigidas a prevenir a Cuba de acciones de corte terrorista, planificadas y ejecutadas por organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Miami.

En ese país laboró haciendo trabajos como artista gráfico. Vivió en condiciones de austeridad, con los medios imprescindibles y sin lujos de ningún tipo. Era respetado por sus vecinos en Miami, amistades y conocidos, por su excelente comportamiento social, quienes así lo expresaron públicamente a raíz de su detención.

De alta sensibilidad humana hacia todas las personas, sentido del humor que refleja a través de sus dibujos e historietas cómicas y capacidad para exponer con claridad sus ideas, todo lo cual lo convierte en un compañero querido y admirado por quienes lo rodean.

En 1997 fue electo, en ausencia, delegado de honor al XIV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en nuestro país, lo cual apreció como un altísimo honor cuando se le comunicó.

La madre, Carmen Nordelo Tejera, es emigrada española desde 1950, procede de Isla Canarias, donde nació el 15 de febrero de 1933. Es ama de casa y ha participado activamente en las actividades de las organizaciones de masa.

Profesa un extraordinario amor por su hijo Gerardo y se siente orgullosa de que se hayan desarrollado en él elevadas cualidades humanas y revolucionarias.

A pesar de los serios sufrimientos que le ha originado el fallecimiento de una de sus hijas y la sentencia de cadena perpetua que pesa sobre Gerardo, ha resistido estoicamente en estos años, manteniendo una total discreción y control de sus estados de ánimo, para no afectar las posiciones de su hijo.

Gerardo posee dos hermanas: Isabel Hernández Nordelo, nacida el 2 de agosto de 1958, casada y trabajadora de Labiofam, y la otra hermana, María del Carmen Hernández Nordelo, quien falleció en febrero de 1998 en un accidente aéreo junto a otros directivos del Instituto Técnico Militar "José Martí". María del Carmen Hernández Nordelo ostentaba el grado de teniente coronel y formaba parte de la dirección del Instituto Técnico Militar (ITM). Ante este hecho, que marcó profundamente a Gerardo, y aun cuando se crearon condiciones para su viaje desde Estados Unidos a Cuba al sepelio, decidió permanecer cumpliendo sus importantes misiones como homenaje póstumo a su hermana.

Desde 1989 su esposa es Adriana Pérez O’Connor, nacida el 18 de enero de 1970, graduada de ingeniería química y quien ha ocupado cargos de dirección administrativos, demostrando cualidades para estas tareas. Actualmente es especialista del Instituto de Investigaciones para la Industria Alimenticia en la isla, militante del Partido e integrante de nuestras organizaciones de masa.

Adriana siempre ha constituido un inestimable apoyo para Gerardo por la comprensión e identificación con sus tareas. En sus comunicaciones, Gerardo la identifica con el cariñoso apelativo de bonsai.

Es uno de Los cinco jóvenes revolucionarios que se infiltró en grupos terroristas que desde la cuna en Miami, organizan impunes sus ataques criminales contra el territorio cubano. Estas actividades son harto conocidas por el gobierno de los Estados Unidos, pues han sido reflejadas en documentos oficiales, por los medios de prensa, y públicamente reconocidas por sus protagonistas.

Gerardo fue arrestado por el FBI bajo la acusación de espionaje. La labor de Gerardo era informar a las autoridades de la Isla acerca de las maquinaciones terroristas; y de esta forma proteger la vida y los bienes de sus compatriotas.

Nunca tuvo la intención de actuar contra la seguridad nacional norteamericana. Sin embargo fue víctima de un proceso injusto, en el que al no poder probársele los cargos que se les imputaba, se violó la propia legislación estadounidense. Toda una obra de teatro montada por los anticubanos, que celebraron su pírrica victoria, al lograr la condena.

La primera acusación que presentó la fiscalía fue de sólo 9 páginas, donde apenas había referencias a hechos, y predominan los adjetivos y los calificativos. Fue una maniobra para ganar tiempo hasta que se presentó una segunda acusación, en mayo de 1999, ocho meses después de la detención. Es entonces cuando se presentó el cargo de conspiración para asesinar, basado en la supuesta relación de Gerardo Hernández Nordelo, con el derribo de las avionetas que violaron el espacio aéreo cubano en febrero de 1996.

Esta acusación había sido un tema principal de las campañas escandalosas e incesantes de la prensa de Miami. Esa segunda acusación contó con 40 páginas, con cargos para abrir el proceso y estuvo un poco más documentada, en la intención de tipificar las supuestas acciones que se habían cometido, pero se trató de una acusación realizada lentamente, durante 8 meses. Con ello se demostró de modo inobjetable que se estaba en presencia de un juicio político, claramente manipulado.

En resumen, fueron cinco los cargos presentados en su contra:
- Conspiración, que consiste en un acuerdo para cometer delito contra los Estados Unidos o engañar a ese país.
- Espionaje, es decir, recopilar información y trasmitirla. Pero, en ese cargo se da por sentado que se trata de una información que concierna a la seguridad de los Estados Unidos o una pretendida colaboración con un gobierno extranjero en perjuicio de los Estados Unidos.
- Conspiración para cometer asesinato. Es la conspiración premeditada un acuerdo para llevar a cabo deliberadamente la muerte de una o varias personas. Este es el cargo que le imputan a Gerardo Hernández por el supuesto delito de conspirar en el derribo de las avionetas.
- Falsificación de documentos o hacer declaraciones falsas ante autoridades gubernamentales para obtener documentos.
- Agente extranjero, consistente en actuar como agente de un gobierno extranjero sin ser diplomático ni comunicarlo al Fiscal General de Estados Unidos. De la forma en que está tipificado el delito en el Código Penal norteamericano el delito no está en ser agente extranjero, sino en ser un agente extranjero sin estar identificado.

Un tribunal federal de la Florida lo condenó el 14 de diciembre de 2001 e impuso la condena de dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión, inculpado de penetrar instalaciones militares estadounidenses, de infiltrarse en grupos anticubanos radicados en la ciudad de Miami, y estar vinculado en el derribo de las avionetas que violaron el espacio aéreo cubano en febrero de 1996.

Gerardo Hernández cumple su condena en la prisión de Victorville, California, alejado del resto de sus compañeros.

Las sentencias de Gerardo Hernández (2 cadenas perpetuas más 15 años) fueron ratificadas por la Corte de Apelaciones y en consecuencia excluidas del proceso en el cual fueron modificadas las de sus compañeros.

Fuente: Granma y Ecured


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