Francisco Armando
Rodríguez
Blanco

Francisco Armando Rodríguez  Blanco
Armando Roblán
Nacimiento:  
4
/
2
/
1931
Fallecimiento:  
9
/
1
/
2013

Destacó por su extenso trabajo en el teatro, la radio y la televisión en Cuba y en el exilio, y fue muy conocido por su extraordinaria caracterización de Fidel Castro

El actor cubano Armando Roblán, conocido sobre todo por su extraordinaria caracterización de Fidel Castro.

Destacado también por su extenso trabajo en el teatro, la radio y la televisión en Cuba y en el exilio, uno de sus triunfos fue mantener en cartelera en esta ciudad durante una década la obra de teatro humorística En los 90 Fidel revienta.

Roblán comenzó a imitar a Castro desde su llegada al poder en 1959 y en una ocasión incluso lo suplantó en una reunión del ASTA (Convención mundial de agentes de pasajes). Muchas veces fue confundido con el ex gobernante cubano en sus giras por el país y quienes lo veían le hacían peticiones.

Más tarde el Gobierno le hizo exigencias de tipo político que él no podía cumplir y decidió marcharse de Cuba.

Ya en el exilio el actor comenzó a parodiar a Castro en numerosas obras de teatro y a la vez siguió cultivando la creación de otros personajes como Ñañito, El Indio y El Chino, entre otras caracterizaciones que popularizó en el programa Sábado Gigante, de Univisión.

Roblán nació en 1931 en el pueblo de Bejucal, en el centro de la provincia de La Habana. Desde muy joven conbinó la actuación con la pintura, que estudió en la Academia de San Alejandro. Más tarde participó en varias exposiciones en Miami donde exhibió sus obras de estilo costumbrista.

El actor comenzó su carrera en los albores de la televisión cubana haciendo caricaturas e imitaciones en un programa de aficionados que presentaba Gaspar Pumarejo. El cómico Timoteo le hizo un garabato en un papel, el número tres, y este fue el punto de partida para dibujar la oreja del expresidente Grau San Martín, a quien también imitó repitiendo su famosa frase de “Amigos, las mujeres mandan”. Eso le hizo ganar el concurso que después lo llevó a posteriores triunfos profesionales.

Más adelante trabajó con los famosos payasos Gaby, Fofó y Miliki y perfeccionó imitaciones de otras figuras y personajes del mundo del espectáculo como Maurice Chevalier, Nat King Cole, Bola de Nieve, Liberace y el declamador Luis Carbonell, entre otros.

También trabajó en la televisión panameña, donde fue considerado un innovador, y en la de Puerto Rico, en la que recibió una gran acogida. En Miami produjo, actuó y escribió numerosas obras del vernáculo cubano en el teatro Martí y en el Teatro Trail de la Calle Ocho.

Como actor de telenovelas, demostró su valía cuando la escritora Delia Fiallo le confió el personaje de Calvo, en Morelia (1995), grabada en Miami, uno de los éxitos de la cadena Univisión.

Años atrás, integró el elenco de La esquina del infierno (1963), considerada la primera telenovela panameña, junto con la vedette cubana Blanquita Amaro y otras figuras latinoamericanas.

El artista también dejó su huella en las películas Freedom Flight (2005), en la que personificó a Fidel Castro, tal como lo hizo en The Disciples (2000), Conexion Habana (1994) y en Camaleón: atentado a Castro (1992). A su filmografía se suma la comedia A mí qué me importa que explote Miami (1976), en la que alternó con Guillermo Alvarez Guedes y en la película mexicana El tesoro de Morgan (1971).

Fuera del escenario se destacó como caricaturista, una faceta que ejercía sin que el interlocutor lo notara, y que lo llevó a estar presente en varias ediciones del evento Cuba Nostalgia.

A Roblán lo sobreviven su esposa Gloria Lau Rodríguez, sus hijos Orlando Rodríguez, Priscilla Marrero y Armando Rodríguez y sus cinco nietos.