Nilo
Menéndez
Barnet

Nilo Menéndez Barnet
Nacimiento:  
26
/
9
/
1902
Fallecimiento:  
15
/
9
/
1987

Nilo Menéndez Barnet nació en Matanzas, la misma ciudad de Pérez Prado. Estudió con una conocida profesora llamada María Angulo. Cuando ya dominaba el piano comenzó a practicar en películas silentes, como era la moda en aquel entonces. También era reclamado en orquestas danzoneras, en las que no abundaban buenos pianistas, pues cuando aquello muchos músicos eran aficionados.

Por ese motivo Nilo va a probar fuerzas a la capital, donde eran muy apreciados los buenos músicos. Se traslada a un parque de diversiones que existió antes que el Coney Island y en cuyo recinto se efectuaban presentaciones de artistas y orquestas: el Havana Park. Encuentra trabajo también en el teatro Olimpia, que todavía existe en la calle Línea, del Vedado.

Finalmente decide crear su propia orquesta danzonera, de las que pululaban muchas en la ciudad. Hacía presentaciones en el teatro Martí con la compañía de Ernesto Lecuona.

En 1924 Nilo decide residir en Nueva York —el son empezaba a ponerse de moda en La Habana—, y allí se enrola con la pianista puertorriqueña Enma Boehm-Oller y el músico catalán —desarrollado en Cuba— Xavier Cugat. Se presentan en un sonado recital en el Steinway Salón, donde ofrecieron un concierto clásico de enorme envergadura. Comenzaba a tomar nombre el músico matancero; las presentaciones abundaban en clubes, cabarets, hoteles y teatros de Broadway.

Nilo forma un trío después de los éxitos de las grabaciones de Los Matamoros. Junto a él lo integraban José Martínez Casado y Adolfo Utrera, letrista este último de muchas canciones, entre las cuales estaba la de Aquellos ojos verdes.

La canción Aquellos ojos verdes, de Nilo Menéndez, con texto del poeta Adolfo Utrera, es para muchos el primer gran éxito mundial de un bolero cubano.
La composición data de 1929, justamente cuando aparece el danzonete creado por Aniceto Díaz en la provincia de Matanzas. La obra constituye una innovación melódica, no es el triunfo de una canción, sino de un estilo que rompe con el bolero tradicional. Mantiene su cubanía, pero abandona la fórmula del cinquillo en el contorno melódico. Tiene la influencia de las armonías del impresionismo francés de Claude Debussy, llevadas al jazz.

"Piedra de toque" de grandes voces de todo el mundo, esta importante pieza musical encuentra entre sus principales intérpretes a la Orquesta de Don Aspiazu con el cantante Chick Pullacek, el tenor Juan Arvizu, Nat King Cole; Pilar Arcos, Rita Montaner, Esther Borja, Alfonso Ortiz Tirado, Bobby Breen, Helen O´Connell, Rosita Fornés, Luis Gardel, Los Panchos, los tenores Alfredo Graus y José Carreras, las orquestas de los Hermanos Dorsey, Ray Conniff y muchos más.

Nilo Menéndez es uno de los músicos cubanos que desde la década de 1920 difundieron la música cubana en EE.UU. dentro de la colonia de los latinos. Cuba y Puerto Rico en esos años pugnaban por imponer la hegemonía de la música criolla en aquel Nueva York.

El pianista cubano era director de orquesta y director musical de varias películas en Hollywood, según documentos del musicólogo Raúl Martínez. Logra un cargo en el departamento de música latina de la firma Columbia, donde encontró la posibilidad de divulgar la música cubana en toda América.

Después del éxito de las canciones con Utrera, coloca otro hit: Se fue la conga. Asimismo, realiza proyectos en teatros muy famosos con muchos cantantes, como Rosita Moreno, Tito Guizart y con el coloso Frank Sinatra, con quien posiblemente fuera el único músico cubano que trabajó.

Fue en Nueva York el escenario de sus mayores éxitos no solo como ejecutante de obras “populares”, sino que también cultivó la música clásica interpretando obras de Amadeus Mozart y Camilo Saint-Saens. Luego formó parte de la afamada orquesta de Xavier Cugat.

Con Rosita Moreno se presentó acompañándola al piano en el Club Habana Madrid, el Stork Club, el Morocco y otros no menos importantes. También fue pianista acompañante de Tito Guizart y de Frank Sinatra.

Como pianista solista el 27 de enero de 1974 interpretó el Concierto No. 1 para piano y orquesta del compositor noruego Edward Grieg.

Fue director de orquesta para las casas discográficas Pathé, Decca, Columbia y la RCA Víctor, y para las firmas cinematográficas 20th Century Fox, United Artists, y la RKO.

Los cubanos que peinan canas recordaran las películas Los hijos mandan, protagonizada por Arturo de Córdoba y La inmaculada, con Andrea Palma, ambas musicalizadas por Nilo Menéndez.

Pero ahí no se detiene su obra creadora. En 1950, o a mediados de esa década, compuso el ballet Tu antifaz, dedicado a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso.

Las obras de Nilo Menéndez han sido interpretadas por las orquestas de Tommy Dorsey, la de Don Aspiazu y por los cantantes Antonio Machín, Juan Arbizu, Rita Montaner, Alfonso Ortiz Tirado, Rosita Fornés y otros no menos célebres. Nilo Menéndez compuso varios boleros, cuatro congas y un danzón.

Nilo compuso unas sesenta obras entre boleros, danzones, congas, marchas, bujerías, caprichos, afro y marchas. Pero es la pieza Aquellos ojos verdes la que lo inmortalizó para siempre. Su melodía —como toda gran canción— es de un encanto asombroso, que desarma a cualquier oyente.

Nilo se mantuvo más de seis décadas en EE.UU. Falleció el 15 de septiembre de 1987, en California, y según informaciones de sus investigadores, su último deseo —al igual que Moisés Simona— fue que sus restos se sepultaran en Cuba, aspiración cumplida el 11 de diciembre de 1990. Sus cenizas actualmente descansan en el Cementerio de Colón.

Obras
Ballet
Tu antifaz

Bolero
Alma
Aquellos ojos verdes, texto: Adolfo Utrera
Besos bajo la luna
Aunque no pueda vivir sin ti
Di que me quieres, texto: Rubén F. de Olivera
Dulce romance
El dolor de amarte
Gitana preciosa
Magia
No fueron tus ojos
No me digas nada
Perdóname
Preso de amor
Quisiera tu amor arrancarme
Tenía que suceder y Viniste del cielo.

Conga
Negra Quirina
Negra soy
Rumba en la noche
Se fue la conga
Tra-la-la

Danzón
Julieta y Mennie.