Desiderio Alberto y
Arnaz
de Archa III

Desiderio Alberto y   Arnaz de Archa III
Desi Arnaz
Nacimiento:  
2
/
3
/
1917
Fallecimiento:  
2
/
12
/
1986

Corría el año 1925 cuando el entonces alcalde de la ciudad de Santiago de Cuba, Desiderio Arnaz, prohibió la conga en el carnaval de esa ciudad, ubicada a unos 950 kilómetros al este de La Habana. No imaginaba que poco más de una década después su propio hijo, quien por entonces tenía 4 años de edad, sería el responsable de popularizar el contagioso ritmo en Estados Unidos.

Desi Arnaz (Desiderio Alberto Arnaz y de Archa III) Cuando tenía 15 años, su padre (Desiderio) fue elegido Representante al Congreso de la República, y mientras la familia se preparaba para mudarse a La Habana, el golpe de estado liderado por el entonces sargento Fulgencio Batista derrocó al General Gerardo Machado, entonces presidente de Cuba. Como resultado, todos los miembros del gobierno fueron encarcelados. Fue en estas circunstancias que Desi y su madre huyeron de Cuba y se refugiaron en Miami, Florida.

Después de una vida anterior de comodidades y de riqueza, la pobreza, los prejuicios y las dificultades que Arnaz enfrentó en el Miami de entonces fueron horribles, viéndose obligado, para sobrevivir y mantener a su madre, a trabajar vendiendo plátanos o limpiando jaulas en una tienda que vendía pájaros; y a la par, como llevaba el ritmo en la sangre, tocaba siempre congas y la guitarra donde lo dejaran. Luego, su padre, después de pasarse seis meses en una prisión cubana, fue liberado, pudiendo llegar a Miami a reunirse con su familia.

En 1937, tuvo la fortuna de ser contratado por el legendario Xavier Cugat, un músico de origen catalán criado en Cuba, quien introdujo con gran éxito la rumba en Norteamérica. Cugat fue el músico que introdujo con gran éxito a los sobrios oídos estadounidenses su dudosa versión de la rumba cubana, con la que permaneció por un año en giras y presentaciones, con un sueldo de 25 dólares semanales. Al cabo del año llegó a un acuerdo con Cugat para lanzar su propia banda, llamada Desi Arnaz y su Xavier Cugat Orquestra, había nacido la “congamanía”, que causó furor en los mejores sitios desde Miami hasta Nueva York.

Su ritmo y carisma le abrieron la puerta a la actuación. En 1939 participa en la obra teatral musical de Rodgers y Hart Too Many Girls, interpretando el personaje de Miguelito, con el que, al final del primer acto, Arnaz lideraba a todos los actores de la obra con una conga que arrebataba a las audiencias. El éxito de la obra hizo que los estudios de RKO la llevaran a la pantalla grande y para Desi, su primer día en el estudio fue inolvidable, sobre todo cuando le presentaron a la actriz principal, quien acababa de llegar de otra filmación. Esa actriz, de 29 años, se llamaba Lucille Ball, quien casi de inmediato se convirtió en su esposa, pues como siempre contó Arnaz, se trató de amor a primera vista.

Según cuenta en su libro Ser cubano el profesor y catedrático de la Universidad de Carolina del Norte Louis A. Pérez, a partir de entonces en las salas estadounidenses de baile no se veían más que filas de gente serpenteando cogidos por la cintura, dando vida a un baile alegre, simple y muy cadencioso, que pronto ganó una audiencia nacional.

Paralelamente Arnaz disfrutó de una breve carrera cinematográfica, haciendo el papel de líder de orquestas cubanas, entre ellas la película de la Universal Cuban Pete (1946). En el tema principal de esa cinta y el que da nombre a la obra, la canción Cuban Pete, Arnaz se proclamaba el tipo más caliente de La Habana y «el rey de la rumba/ la danza del romance latino».

Después participó en otras tres películas antes de enrolarse en el Ejército. Durante sus dos años de servicio era responsable de entretener a las tropas participantes en la Segunda Guerra Mundial.

Entre 1946 y 1949, Desi se concentró en la música, grabando varios cortes contagiosos para la RCA Victor, como Babalú y El Cumbanchero. Luego volvió a dirigir su atención a Hollywood, poniendo su carrera musical en segundo plano permanente, aunque una de sus anécdotas favoritas era recordar cuando se presentaba en Nueva York con su orquesta en el club La Conga, donde compartió la tarima con Jorge Negrete y el compositor cubano Eliseo Grenet (autor de Mama Inés).

Antes de ser retirado como activo, formó una orquesta con la que grabó varios éxitos a fines de la década de los años 40. También trabajó como director de orquesta en el show radial de Bob Hope de 1946 a 1947.

En 1949, Arnaz dirigió otra vez su atención hacia Hollywood y dejó en segundo plano su carrera musical. Durante esa época se convirtió en una de las primeras superestrellas de la televisión con la famosa serie I love Lucy, de los estudios de la CBS, que llegó a ser el programa más exitoso de la historia en la pequeña pantalla. Fue un éxito total en el espacio del periodista y animador Ed Sullivan Toast of the Town. Además, continuamente se presentaba en importantes clubes como el Ciro's de Los Angeles, el Palace de San Francisco y el Copacabana de Nueva York, aparte de aparecer en la cinta de Columbia Pictures Holiday In Havana.

Dasi y su esposa Lucille crearon Desilu Productions, e iniciaron una gira por Estados Unidos, actuando en directo para dar pruebas de sobrado talento. Lucy y Desi tuvieron al fin su buscado proyecto compartido: el programa I Love Lucy debutó en 1951, poco después del nacimiento de su hija, Lucie Arnaz, y se convirtió en un éxito inmediato, siendo Lucy la figura más conocida de la serie, y Desi el que rompió esquemas con sus innovadoras ideas, como la de grabar los programas con tres cámaras y en diferido en lugar de en vivo, como se había hecho hasta entonces. I Love Lucy fue el primer programa de televisión que contó con una audiencia de 10 millones, record que sobrepasó en 1953 con 44 millones, cuando Desi convenció al patrocinador de la serie, Phillip Morris, de que Lucy tuviese su hijo en uno de los episodios. Cuatro años más tarde, los ingresos del programa se contaban en cifras millonarias.

Para 1957, cuando Desilu Productions adquirió RKO Pictures, la auto impuesta presión de celebridad, empresario, marido, productor y director era mucho para Arnaz; y a fines de 1959, la pareja decidió terminar su contrato con CBS y separarse. El último show salió al aire en abril de 1960, y Lucy y Desi se divorciaron en mayo. Lucy le compró a Desi su parte de Desilu Productions por un elevado precio. Tres años más tarde, Arnaz se casó con Edith Mack Hirsch, con quien vivió hasta 1983, cuando ella falleciera.

En 1995, Himilce Novas, novelista, dramaturga, poeta, historiadora y profesora de literatura americana en la Universidad de Santa Bárbara, publicó un libro titulado Los 100 hispanos: Clasificación de los latinos y latinas que más han influenciado el pensamiento y la cultura americana, y en el cual aparece Desi Arnaz en el séptimo puesto, detrás del activista César Chávez, el congresista Henry Barbosa González, el ingeniero físico nuclear Luis Walter Álvarez, el fray Junípero Serra, el filósofo y poeta George Santayana y el celista Pablo Casals.

Arnaz fue el primer cubano en plantar sus huellas en el Paseo de las Estrellas de Hollywood: una por su contribución a la cinematografía y la otra por sus aportes a la televisión.

Desi Arnaz logró la cúspide de la fama como músico y actor en una época en que los artistas hispanos eran poco reconocidos en EE.UU. En 1995, Himilce Novas, la novelista, dramaturga, poeta, historiadora y profesora de literatura americana en la Universidad de California, Santa Bárbara, publicó un libro titulado The Hispanic 100: A Ranking of the Latino Men and Women Who Have Most Influenced American Thought and Culture (Los 100 hispanos: Clasificación de los latinos y latinas que más han influenciado el pensamiento y la cultura americana), y entre todos esos, Desi Arnaz ocupó el séptimo puesto, solamente detrás de César Chávez, el congresista Henry Barbosa González, el ingeniero físico nuclear Luis Walter Alvarez, el fray Junípero Serra, el filósofo y poeta George Santayana y el celista Pablo Casals, aunque el más sentido homenaje a su memoria fue realizado por su propio hijo al personificarlo en el filme The Mambo Kings (1992), cinta basada en la novela homónima de Oscar Hijuelos.

Arnaz fue el primer cubano en lograr no sólo una estrella, sino dos, en el Paseo de las Estrellas de Hollywood. La primera fue por su contribución a la cinematografía (en el 6327 de la calle Hollywood Boulevard) y la segunda por sus aportes a la televisión (en el 6220 del mismo lugar.)

El cubano y santiaguero Desi Arnaz sirvió, bajo el mandato de Richard M. Nixon, como Embajador de los Estados Unidos en América Latina, y contribuyó generosamente a organizaciones sin fines de lucro, entre ellas la Universidad de California en San Diego, que mantiene en su biblioteca la historia completa de Desiderio Alberto Arnaz y de Archa III.

Arnaz murió de cáncer pulmonar el 2 de diciembre de 1986, a los 69 años de edad, fue incinerado y sus cenizas dispersadas. Murió siendo un ícono que representa a las personas que llegan a Estados Unidos en busca del “sueño americano”. Arnaz no sólo realizó sus sueños, sino que también es uno de los triunfadores que inspira a todas las generaciones de inmigrantes hispanos a luchar por nuestras metas y esperanzas.

Murió de cáncer pulmonar el 2 de diciembre de 1986.

En ese mismo año se publicó su autobiografía, titulada A Book, en el cual narra cándidamente su vida, sus excesos e infidelidades. Los que lo conocieron aseguran que decía: «Trabaja mucho, diviértete en grande».