Alberto Damián
Luberta
Noy

Alberto Damián   Luberta Noy
Luberta, «el mártir cotidiano de la radio», Fabio Henríquez
Nacimiento:  
27
/
9
/
1931

Director y escritor de programas de radio. Escribió el programa humorístico-musical Alegrías de Sobremesa, de Radio Progreso, durante más de cuarenta años. Premio Nacional de Radio. Premio Nacional de Humorismo.

Nació en el municipio Marianao, La Habana. Desde muy joven comenzó a trabajar como copista de libretos en la poderosa emisora CMQ, con sede en Monte y Prado, en La Habana.

El estrecho contacto con la obra de los mejores escritores radiales de la época, despertó el interés del joven por ser escritor. En la década de los años 50 del siglo XX, escribió sus primeros libretos para espacios dramatizados; y más tarde se especializó en los programas de corte humorístico.

Su mayor legado a la radiodifusión nacional se inscribe en el espacio Alegrías de Sobremesa, trasmitido por la emisora Radio Progreso, la Onda de la Alegría, desde el 15 de abril de 1965 hasta la actualidad.

El espacio, que mantiene elevados niveles de radioaudiencia, surgió bajo la dirección de Antonio (Ñico) Hernández y contó con numerosos actores de primera línea que lo colocaron en la cima de la popularidad, entre los que se destacan Idalberto Delgado, Darío Proenza, Agustín Campos, José Antonio Rivero, Carlos Moctezuma, Enrique Arredondo, Eloísa Álvarez Guedes, Erdwin Fernández, Dulce Velasco, Miriam Isabel, Pipo de Armas, Juan Carlos Romero, Antonio (Ñico) Hernández, Marta Jiménez Oropesa, Martha Velasco, Aurora Basnuevo, Mario Limonta y Maggie Castro. Tradicionalmente, el espacio promueve agrupaciones y solistas de todo el país, que actúan en vivo en el estudio, con presencia de público, aunque en ocasiones se emplea música grabada. Desde los inicios, la conducción lleva el sello de la potente voz y timbre inconfundible de Eduardo Rosillo, Premio Nacional de Radio. El centro del programa lo constituye el sketch de nota cómica que critica y satiriza la realidad social cubana, reflejada en los libretos que llevaron la firma de Luberta durante más de cuarenta años.

Alegrías de Sobremesa sale al aire de lunes a domingos, en el horario de 7:50 a 8:25 pm y se retransmite al día siguiente, de 12:00 m a 12:35 pm.

Actualmente los libretos llevan la firma del joven escritor Ahmed Otero Prado, quien fue preparado por Luberta para que lo sustituyera.

Alberto Luberta recibió el Premio Nacional de Humorismo (2001), junto al inolvidable Enrique Núñez Rodríguez, quien solía llamarlo «el mártir cotidiano de la radio», por el récord de haber escrito un dramatizado humorístico de frecuencia diaria durante tanto tiempo.

En Radio Progreso trabajó como guionista y director de varios espacios, hasta su jubilación en el 2007, año en que cumplió sesenta años de vida artística.

También ha incursionado en la televisión como adaptador de obras y guionista, aunque en menor medida que en la radio.

El 11 de marzo de 1951 el circuito CMQ, propiedad de los Mestre, comenzó a brindar los servicios regulares de su programación televisiva a través del Canal 6. En ese momento, Luberta era empleado del monopolio por lo que no se le permitía escribir para él; así que tuvo que firmar con seudónimo varios libretos que elaboró para Gran Hotel, un espacio donde se dramatizaban intrigas, robos y asesinatos que sucedían en un hotel.

En lo adelante escribió otros guiones para programas que no tenían autor fijo y por un tiempo firmó como Fabio Henríquez; colaboró en un espacio que duró poco tiempo en el aire, titulado El carrousel de las sorpresas.

Participó en la huelga del 9 de abril de 1958, pues pertenecía al Movimiento 26 de Julio; como consecuencia de esta acción tuvo que marchar al exilio. Regresó el 2 de enero de 1959, y en cuanto se incorporó al trabajo se unió a la lucha librada por el nuevo gobierno contra las administraciones de los grandes medios de comunicación masiva.
Como consecuencia de las transformaciones que se produjeron en el orden político, muchos escritores de radio y televisión abandonaron el país, provocando un desbalance en la programación. Los que se quedaron tuvieron que asumir varios roles dentro del proceso productivo.

En ese momento, Luberta escribió novelas y otro tipo de espacios para la televisión, casi siempre vinculados con lo dramático, muy alejados del humor. Escribió un espacio costumbrista que también dirigió artísticamente y al que tituló Peñalver 29. En este programa trabajaron Eloísa Álvarez Guedes y Manolín Álvarez (Pirolo) como protagonistas, y Violeta Vergara (Pelusa), Reynaldo Miravalles e Inocente Iznaga (El Jilguero de Cienfuegos). El programa terminó abruptamente debido a la muerte de Manolín.

Otros espacios televisivos para los que escribió fueron Secundino Tracy, el detective gallego, con Idalberto Delgado y Mario Galí en los papeles principales y, tiempo después, De repente en televisión conducido por Rosita Fornés. En este programa intervenía una parte del elenco de Alegrías de Sobremesa, en especial Wilfredo Fernández.

El último espacio de continuidad que escribió en televisión fue En familia (2002), conducido y dirigido por Alfredo Rodríguez y que salía los sábados en el horario estelar de las 8:30 pm por Cubavisión.

Ingresó a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en el año 1977. Más tarde se convirtió en miembro del Consejo Nacional de esta organización.

En el 2002, le fue otorgado el Premio Nacional de Radio por la obra de la vida. Ha recibido otros importantes reconocimientos entre los que se encuentran el Premio Nacional de Humorismo (2001), la Distinción por la Cultura Nacional, la Medalla Alejo Carpentier (1992), el Diploma al Mérito Artístico que confiere el Instituto Superior de Arte (ISA), la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez, que otorgan las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y el Caracol de Honor por la obra de la vida (2007) que concede la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC.

Fuente: EnCaribe